Foto./ Ricardo R. Gómez Rodríguez.
Foto./ Ricardo R. Gómez Rodríguez.

“Denuncia de un crimen”, arma contra el bloqueo

Como herramienta esencial en la lucha contra el inhumano bloqueo de Estados Unidos a Cuba es calificado el libro presentado en La Habana “Denuncia de un crimen, memorias del Tribunal Internacional de Bruselas, 2023”


Belinda Sánchez Ramírez es científica. Ella y sus colegas del Centro de Inmunología Molecular sufrieron como nadie las exigencias de querer combatir una pandemia mortal y, sin embargo, solo disponer de mínimos recursos guardados a buen recaudo, porque el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos a Cuba impide importar materias primas, equipos y medicamentos a pesar del azote de la covid-19.

Belinda Sánchez Ramírez. / Ricardo R. Gómez Rodríguez.

Belinda, Heroína del Trabajo de la República de Cuba,  participó como testigo en el Tribunal Internacional contra las ilícitas, indignas e improcedentes sanciones aplicadas a nuestro país, que tuvo lugar en el Parlamento Europeo, en Bruselas, en noviembre de 2023.

En la sede principal del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), ante quienes participaron en la presentación del libro Denuncia de un crimen…, editado por Ocean Sur en tiempo récord, la joven refirió:

“Vivimos todos los días el impacto de esas restricciones reflejadas en los propios pacientes… No hay un cubano que escape de las graves consecuencias de esas leyes extraterritoriales… Cada producto, cada idea o logro científico tiene siempre multiplicada la dilación, eficiencia de los procesos y el triunfo de las investigaciones, justamente a consecuencia del bloqueo”.

Más adelante agregó Sánchez Ramírez: “nuestros centros de biotecnología hacen una ciencia dirigida a la aplicación, con el fin de obtener fármacos, por lo tanto los retrasos tienen un impacto negativo en la salud pública cubana”.

Acotó además: “Muchas veces, los insumos adquiridos para la investigación y producción tienen procedencia de los Estados Unidos, por lo cual es imposible comprarlos de manera directa. Cuando podemos hacerlo, es a través de terceros. Eso demora y encarece la obtención, si lo logramos. Entonces los gastos suben un 20 por ciento, como promedio”.

Belinda reiteró argumentos, expuestos ante jueces, fiscales y abogados de prestigio internacional: “…Tenemos prohibido comprar dispositivos con más de un 10 por ciento de componentes norteamericanos, aunque estén hechos en otro país. Hay amigos en el mundo capaces de arriesgarse por nosotros y así podemos tener acceso a algún equipamiento, pero cuando fallan por roturas es imposible abastecernos de piezas de repuesto, ya que nuevamente aparece la mano criminal del férreo cerco, el cual persigue esas transacciones y nos hace muy limitada la vida en los laboratorios”.

Más adelante expuso otro ejemplo: “los productos finalizados debemos patentarlos, porque necesitamos cubrir la demanda nacional y venderlos, con el fin de sostener el trabajo de la biotecnología e ingresar dinero a la economía. Los pagos de las patentes a veces son imposibles. Existe el obstáculo de las transferencias monetarias a cientos de bancos de numerosas naciones, que se niegan a recibirlas”. 

Las pruebas aportadas por la científica son solo una muestra de las terribles consecuencias de las ilícitas leyes. En la presentación del libro en La Habana estuvieron presentes miembros de la sociedad civil junto a Homero Acosta Álvarez, secretario de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Josefina de la Caridad Vidal Ferreiro, viceministra de Relaciones Exteriores; Fernando González Llort, presidente del ICAP; y José Alexis Guinarte Gato, presidente de la Unión Nacional de Juristas de Cuba.

Los panelistas expusieron ejemplos de los daños del bloqueo al pueblo cubano. / Ricardo R. Gómez Rodríguez.

Este último comentó que el juicio de Bruselas tiene un valor trascendental, pues marcó un antecedente histórico, y calificó al bloqueo, jurídicamente, como un genocidio y un delito de lesa humanidad.

“El gobierno de los Estados Unidos fue situado en el banquillo de los acusados, condenándolo a abolir las injustas medidas y a indemnizar al pueblo cubano por los daños ocasionados”, apuntó.

Refirió que, en términos económicos en general, “esas medidas provocan pérdidas de más de 13 millones de dólares diarios a la mayor de las Antillas”.

Se citaron otros ejemplos y también, mediante cápsulas de videos, pudieron verse las condenas diáfanas y convincentes, de jueces y fiscales, a las leyes extraterritoriales, calificadas por ellos como crimen contra la humanidad.

El fin de las administraciones del poderoso país del Norte queda claro. Pretenden hacer rendir por hambre, enfermedades y penurias a un pueblo, empeñado en fraguar su propia obra, pese a las duras medidas impuestas hace más de 60 años.

El ICAP reconoció a la editorial Ocean Sur la calidad y agilidad en la entrega del texto. / Ricardo R. Gómez Rodríguez.

Por estas razones, el libro Denuncia de un crimen…, deviene herramienta, arma de lucha en el combate, sentenció Fernando González Llort, quien agradeció a Ocean Sur la agilidad y calidad en la conformación y traslado del texto.

Calificó de esencial el compendio para las organizaciones y grupos de solidaridad, las cuales pueden descargar, desde el sitio web de la editorial, las versiones en español e inglés. 

La contienda continúa. La misión queda clara para las mujeres y hombres de bien, capaces de defender a Cuba, contra el oprobio y la indolencia.

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