Desmontando calumnias

Las visitas de unidades navales de otros países a Cuba es una práctica habitual de la Revolución, así como el respeto a las regulaciones internacionales de las que somos parte. Los navíos rusos no portan armas nucleares. BOHEMIA busca precisiones ante la manipulación mediática occidental


Ya es un hecho: tres buques y un submarino de propulsión nuclear de la Armada de Rusia están en La Habana. Desde el día 12 y hasta el 17 de junio la población de la capital puede visitarlos y, a su vez, los tripulantes rusos realizarán actividades político-culturales. Previamente a su arribo el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (Minfar) había declarado que “ninguno de los navíos es portador de armas nucleares, por lo que su escala en nuestro país no representa amenaza para la región”.

El submarino de propulsión nuclear Kazan inspira teorías risibles, porque carece de armamento nuclear en su visita a Cuba.

No obstante esas garantías, una parte de la prensa occidental, deseosa al parecer de sacarle rédito comercial, y hasta político, a un suceso de este tipo, y por tratarse de Rusia (país euroasiático contra el que se libra una cruzada sin cuartel en apariencia por la operación militar especial en Ucrania), encienden las alarmas y lanzan al ruedo de la desinformación teorías que provocan risa. Por ejemplo, el diario español EL País escribió que “la imagen ha levantado, para muchos, sospechas en medio de las tensiones entre Washington y el Kremlin y luego de que Joe Biden autorizara a Ucrania a utilizar armas estadounidense en ataques dentro de Rusia”. Mientras, France 24 citó a un presunto funcionario estadounidense, entrevistado por la agencia del Reino Unido, Reuters: “Prevemos que Rusia envíe temporalmente buques de combate a la región del Caribe y estos barcos, probablemente, realizarán escalas en puertos de Cuba y posiblemente de Venezuela, y puede haber algunos despliegues de aviones o vuelos en la región”. Entretanto, Euro News se atrevió a especular que “la arriesgada maniobra del Kremlin en el Caribe podría ser una respuesta al apoyo de EE.UU. a Ucrania. La Casa Blanca vigila la situación pero no la considera una amenaza”.  Y así por el estilo. (1)

Los marinos de este imponente barco ruso, efectúan en La Habana un amplio programa de actividades político-culturales.

En busca de mayores precisiones, Bohemia contactó con un conocido experto en temas sobre la nación eslava, Oscar Villar Barroso, doctor en Ciencias Históricas, profesor titular, politólogo, especialista en Historia Contemporánea y Relaciones Internacionales. En su opinión, se trata de “una visita normal, de rutina. Mucha de la basura que se está hablando se relaciona con el hecho de que hace unos días, el presidente ruso, Vladimir Putin dijo que Rusia iba a tomar medidas asimétricas, pero es que cuando realizó ese planteamiento ya los barcos casi estaban llegando a Cuba, o sea, no tiene que ver una cosa con la otra. También hay algunas cuestiones que quiero dejar bien claras: este viernes 14 llega un barco de la Marina Real de Canadá; debo apuntar que se trata de un país miembro de la OTAN muy activo en la guerra en contra de Rusia en Ucrania, a instancia de los Estados Unidos. Y ya ven, nosotros lo recibimos aquí con mucha tranquilidad y cortesía, como debe ser, pero repito, es un barco de su marina de guerra. Además, el sábado 15 arribará el buque escuela Simón Bolívar, que también es un barco militar. Por eso recalco: a Cuba la visitan normalmente no pocas embarcaciones”. El profesor señaló con mucho énfasis que estas visitas se deben a “nuestra posición geográfica, por nuestras características como nación”.

Hubo otra reflexión suya importante: “A los lectores les quiero recordar un suceso muy fuerte para el pueblo cubano: antes del 1º de enero de 1959 las visitas de la armada estadounidense eran muy recurrentes, y en 1947 marines de los Estados Unidos, borrachos, se subieron sobre la estatua de José Martí y la orinaron. Ningún marino soviético o ruso ha hecho eso, y ningún marino de otro lugar se ha comportado de esa manera; entonces, ¿de qué estamos hablando?”. En lo concerniente a los malintencionados rumores sobre una nueva era de los misiles rusos en suelo cubano, Villar Barroso aclaró que “Cuba es una nación independiente, y si bien nos llamaron satélite o colonia de Moscú, es algo que jamás fuimos, ni lo somos, ni lo seremos. Todo el revuelo de la prensa occidental es alharaca, manipulación mediática a la que no se le debe prestar atención seria. Hablan sandeces, porque ni los rusos van a abrir una base aéreonaval, ni nosotros lo permitiríamos. Por eso son bienvenidas todas las naves que vengan en son de amistad; porque somos un país amistoso y de paz”.


CRÉDITOS

Fotos. / Jorge Luis Sánchez Rivera

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3 comentarios

  1. Un bueno y preciso análisis que desbarata los burdos y anormales pronunciamientos de países monigotes, y hasta del que los mueve, con perdón de los serios y magníficos titiriteros del mundo.

  2. Aquí se aplica aquello de que el que la debe la teme por eso tanto revuelo…
    Oportuna definitoria y valiente una vez mas la visita fraternal de la flota rusa , bienvenida a nuestra isla soberana y digna

  3. Rápido, claro y oportuno posicionamiento informativo frente a manipulación y tergiversaciones. Bienvenidos los barcos y submarino rusos. Cuba recibe a sus amigos. También al canadiense. El que no queremos aquí es el submarino nuclear yanqui en territorio usurpado a Cuba en Guantánamo.

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