La hermandad de Cuba y China se cimentó en otra “pequeña” acción: a través de una plataforma de pensamiento crítico desde la perspectiva emancipadora de los pueblos del Sur
Con motivo de un nuevo número, el 14, de la Revista Cuadernos de Nuestra América, relacionado con la presencia china en nuestra región, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, felicitó en X al grupo gestor: el Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), porque esta edición tiene lugar en el año 65 de establecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y el gigante asiático.

A la presentación asistieron expertos del CIPI, diplomáticos, estudiantes y otros invitados; entre las personalidades se encontraba la viceministra de Relaciones Exteriores Josefina Vidal. Coeditado por el CIPI y RUTH Casa Editorial, el número fue introducido por el embajador de la nación asiática en Cuba, Hua Xin, quien ponderó las 20 investigaciones plasmadas en las páginas, las cuales, dijo, devienen “valor teórico como aporte a la construcción de un mundo de paz duradera, próspero e inclusivo”.
En su consideración, las páginas muestran “una perspectiva integral sobre la proyección externa de China y sus vínculos con otras áreas en el mundo. Exponen elementos teóricos y prácticos que permiten comprender mejor la actuación bilateral de China y en el plano multilateral”. Explicó que es inseparable en el desarrollo de la China contemporánea el pensamiento de Xi Jinping sobre diplomacia: “Ese concepto tiene como objetivo la construcción de un mundo que goce de paz duradera, seguridad universal, prosperidad común, que sea abierto e inclusivo, limpio y hermoso”.
Josefina Vidal calificó el volumen de material valioso para Cuba y toda América Latina. Evocó el 28 de septiembre de 1960, cuando, recién nacido el proyecto revolucionario cubano, asumió la responsabilidad de ser el primer país del hemisferio occidental en establecer relaciones diplomáticas oficiales con la República Popular China. “Ese hecho marcó el inicio de una amistad que ha superado las pruebas del tiempo”, apuntó.

Por su parte, el investigador del CIPI doctor Ruvislei González indicó que el número especial de la revista cuenta con más de 20 artículos de autores chinos y cubanos, los que profundizan en materias diversas y parte de cuatro grandes ejes temáticos: Pensamiento político y tradición socialista en China y Cuba; Modelos de desarrollo y transformaciones económicas; Cooperación Internacional y orden global emergente; Culturas, valores y relaciones pueblo a pueblo. Afirmó se trata de una edición integradora, con análisis amplios sobre la interacción de China con actores globales y proyección internacional.
China y Cuba han desarrollado relaciones muy sólidas en todas las esferas, empezando por la política, pero la económica es fundamental para el avance, gracias al comercio, los créditos y las inversiones, en aumento sustantivo desde 1990, cuando La Habana pasó a ser el segundo socio comercial de Beijing en la región caribeña.
Hoy por hoy, experimentan buenos nexos, y es esto también una forma de sortear el bloqueo estadounidense, pues la amistad es beneficiosa en todos los órdenes de la vida; por ejemplo, para el intercambio científico y técnico, educativo y de capacitación. El número 14 de Cuadernos de Nuestra América lo demuestra.


















