La cooperación contribuye a sostener respuestas ante la ausencia. / Yasset Llerena
La cooperación contribuye a sostener respuestas ante la ausencia. / Yasset Llerena

El abrazo solidario

Mientras opacas redes de comercialización convierten la urgencia del enfermo en una subasta al mejor postor, emergen labores solidarias que operan con orden, empatía y humanismo

Segunda parte de La otra farmacia


Frente a la frialdad del mercado informal, donde la necesidad ajena se tasa a precios exorbitantes, existen iniciativas locales que proponen un paradigma radicalmente opuesto.

En el municipio matancero de Cárdenas, el proyecto Farmacia Cristiana Solidaria demuestra que el déficit de insumos médicos puede enfrentarse con organización comunitaria, control social y profunda empatía.

Al tiempo que los revendedores operan desde la opacidad, esta idea —nacida del esfuerzo del activista y amigo de Cuba Adriano Solidaire, su coordinador y director, y del Reverendo Maikel Eduardo Peláez Martínez, pastor de la Iglesia Metodista local— utiliza la tecnología como un escudo de transparencia.

Su misión, según se señala en su página web, es ser una farmacia del pueblo y para el pueblo, completamente gratuita y sin fines de lucro, en aras de garantizar confidencialidad y equidad en cada atención.

Con el propósito de evitar que los insumos donados terminen desviados hacia el mercado negro, el programa implementó una aplicación móvil destinada a la administración de turnos y existencias.

Mediante esta plataforma, los usuarios consultan la disponibilidad real de los fármacos y deben adjuntar su documento de identidad junto a una receta médica válida emitida por un profesional del municipio.

Como alternativa para llegar a más cardenenses y evitar el acaparamiento, se estableció un límite de dos turnos mensuales por persona, salvo en situaciones de urgencia comprobada.

Tras la verificación, en caso de ser aprobado el turno, la entrega se efectúa de forma coordinada en la sede de la Iglesia Metodista, lo que asegura la organización y un trato digno.

El sostén de esta red gratuita descansa en la cooperación internacional con instituciones humanitarias europeas, entre ellas la Farmacia Peeters y AIP Medical de Bélgica, la Farmacia Janeiro de Portugal y la organización Hôpital Sans Frontière.

La gestión se afianza sobre valores de solidaridad y así mismo lo declaran los propios gestores en su sitio digital:

Adriano Solidaire mantiene un profundo compromiso humanitario con Cuba. (Perfil de Facebook de Adriano Solidaire)

“Sabemos que nuestras posibilidades son limitadas ante una población de más de 220 mil habitantes, pero creemos firmemente que cada ayuda, por pequeña que parezca, puede transformar una vida. Nuestro esfuerzo está enfocado en los pacientes hospitalizados y las personas más necesitadas del pueblo. No habrá discriminación por religión, ideología política o condición social: todos somos amados por Dios, y todos merecemos ser tratados con respeto y dignidad”.

Adriano José Rodríguez Fernández Vargas, portugués de nacimiento y nacionalizado belga —conocido en redes sociales como Adriano Solidaire— mantiene un profundo compromiso humanitario con el país. Su vocación lo ha llevado no solo a fundar la Farmacia Solidaria Cristiana, sino también a realizar continuas donaciones a los hospitales Faustino Pérez y Julio Aristegui Villamil, así como a la Clínica del Diabético de Cárdenas.

Al cierre de junio de 2026, los indicadores de esta sensible experiencia reflejaron la consolidación de un modelo de gestión eficiente y transparente, de acuerdo con Adriano en sus redes sociales.

Hasta esa fecha, la plataforma digital acumulaba 944 usuarios activos y permitió coordinar la atención, optimizar un inventario de 608 medicamentos disponibles y 127 insumos médicos registrados. En términos de cobertura comunitaria, solo en ese mes se logró atender de forma directa a 158 pacientes, además de canalizar la distribución de 245 variedades de fármacos. El esfuerzo propició la continuidad de tratamientos para enfermos crónicos mediante entregas periódicas, al tiempo que tres pacientes en situación crítica pudieron recibir el beneficio de cuatro tipos de insumos médicos.

Con la humildad, la fe y la convicción de que cada medicamento que llega a quien lo necesita representa una vida salvada, Adriano Solidaire echa adelante una iniciativa arraigada en los mejores y más nobles valores del ser humano.


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