BOHEMIA se congratula de las décadas de amistad con Vietnam. Tuvimos el privilegio de un diálogo en exclusiva con el embajador de ese país
Cual goce vivencial hemos recibido de herencia las estampas de la tierra de los anamitas, esa que José Martí nos legó mediante una prosa cautivante. Con el tiempo, hemos corroborado el carácter, el tesón y el alma de los vietnamitas, así como la plena vigencia cultural de aquel llamado de atención de nuestro Héroe Nacional.
En busca de mayores precisiones sobre la actualidad del país más oriental de la península de Indochina y acerca de los nexos bilaterales, acudimos al excelentísimo señor embajador Le Quang Long, quien en exclusiva respondió.
–Nos gustaría saber cuál usted considera han sido los factores y elementos de los sostenidos e increíbles crecimientos económico y bienestar de Vietnam.
–El desarrollo extraordinario de Vietnam en las últimas décadas es reconocido por la comunidad internacional como un “milagro económico”. El factor decisivo y central detrás de este logro es el liderazgo correcto del Partido Comunista de Vietnam, junto con el espíritu de unidad, la autosuficiencia y la capacidad creativa inagotable de toda la nación.
“Este logro se asienta sobre tres pilares fundamentales. Primero, la Política de Renovación (Doi Moi, desde 1986), que transformó nuestra economía centralizada en una economía de mercado orientada al socialismo, liberando la capacidad productiva. Esto convirtió a Vietnam de una nación con escasez de alimentos en una de las principales potencias exportadoras agrícolas del mundo. Segundo, Vietnam ha llevado a cabo con éxito una política exterior de multilateralización, diversificación e integración internacional integral y profunda, firmando numerosos tratados de libre comercio (TLC) con socios clave. Esto nos ha permitido atraer inversión extranjera directa (IED) y tecnología para impulsar un crecimiento rápido y sostenible. Tercero, siempre hemos mantenido un entorno político altamente estable y hemos invertido significativamente en recursos humanos de alta calidad, creando una base sólida para el desarrollo, mejorando el bienestar social y atrayendo la confianza de los inversores internacionales”.

–Su país es respetado por la amistad con los pueblos del mundo. ¿A qué se debe? ¿Qué principios los guían?
–Vietnam es respetado por los pueblos del mundo porque siempre ha aplicado consistentemente una política exterior de independencia, autosuficiencia, paz, amistad, cooperación y desarrollo, buscando ser un amigo, socio confiable y miembro responsable de la comunidad internacional. Este espíritu se forja en nuestra propia historia de lucha por la liberación nacional: comprendemos profundamente el valor de la independencia y el poder de la solidaridad internacional. Abogamos firmemente por defender nuestros intereses legítimos basándonos en el derecho internacional y, al mismo tiempo, estamos dispuestos a compartir experiencias de desarrollo y ayudar a nuestros países amigos y compañeros, como siempre lo hemos hecho con la causa justa del pueblo cubano.
“La firmeza en nuestros principios y la lealtad en nuestros sentimientos son la guía que nos permite consolidar la confianza y el respeto de las naciones, especialmente con la hermana Cuba”.
–Ya son 80 años de independencia. ¿Pudiera nombrarme al menos dos etapas cruciales, y por qué?
–En los últimos 89 años Vietnam ha pasado por muchos períodos trascendentales, pero dos etapas marcan puntos de inflexión. La primera etapa es la Revolución de Agosto y la Declaración de Independencia, en 1945. Este hito puso fin a miles de años de feudalismo y casi un siglo de dominio colonial, dando nacimiento a la República Democrática de Vietnam, el primer Estado obrero-campesino en el Sudeste Asiático, e inaugurando la era de la independencia y la libertad para la nación vietnamita.
“La segunda etapa es la Obra de Renovación (Doi Moi), iniciada en 1986. Después de la guerra y un período de embargo y aislamiento, la Renovación ayudó a Vietnam a superar la crisis socioeconómica, transformándose vigorosamente. Este proceso creó una nueva posición y fuerza, elevando a Vietnam de un país pobre a una de las 20 economías con mayor volumen comercial del mundo, contribuyendo activamente a la paz y el desarrollo regional”.
–En 65 años, nuestros dos países han transitado un largo camino. ¿Qué cree hemos alcanzado juntos?
–El logro más grande e invaluable que nuestras dos naciones han construido y mantenido con esfuerzo es una relación ejemplar, leal y verdaderamente única en la historia de las relaciones internacionales.
“Durante los últimos 65 años, hemos superado juntos todas las pruebas, desde la lucha por la liberación nacional hasta las dificultades en la construcción del socialismo. Lo más importante es que, en la actualidad, hemos logrado transitar de una relación basada en la profunda solidaridad ideológica a un modelo de asociación de desarrollo práctico y mutuamente beneficioso. La hermandad se fortalece ahora con una cooperación económica efectiva y sostenible, en función de los intereses tangibles de nuestros pueblos, sentando bases sólidas para un futuro más brillante”.

–¿Quiénes han contribuido a la consolidación de esa amistad? ¿Pudiera referirse al estado actual y ejemplos concretos de las relaciones bilaterales?
–La amistad especial Vietnam–Cuba es un patrimonio invaluable, sembrado y nutrido por dos líderes gigantes: el presidente Ho Chi Minh y el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Su legado constituye el fundamento inquebrantable de esta relación. Sin embargo, la solidez de esta relación también se debe a la continuación, la preservación y el desarrollo por todas las generaciones de líderes y pueblos de los dos países a lo largo de 65 años. Desde el nivel más alto –nuestros dos partidos comunistas, Parlamentos y gobiernos– hasta las organizaciones sociopolíticas, las localidades y los ciudadanos, todos han contribuido con lealtad a mantener y hacer crecer esta llama de amistad especial.
“Nuestra relación bilateral está desarrollándose muy vigorosamente, con profundidad y de manera práctica. La relación entre los dos Partidos es la base política; la diplomacia, la defensa y la seguridad son pilares; y la cooperación económica, comercial y de inversión es la fuerza motriz. El hito más reciente fue la visita de Estado a Vietnam del primer secretario y presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en septiembre pasado, reafirmando la máxima determinación política.
“La cooperación ha dado lugar a ejemplos muy concretos y efectivos. Destacan los proyectos de cooperación en la producción de arroz de Vietnam en Cuba, que ha alcanzado rendimientos impresionantemente altos (7.2 toneladas por hectárea), contribuyendo directamente al objetivo de seguridad alimentaria cubana. Vietnam sigue siendo el principal inversor extranjero de Asia en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZED Mariel), con siete proyectos, en sectores como materiales de construcción, bienes de consumo, alimentos para animales y energía renovable, creando empleos para los trabajadores cubanos”.
–¿Cuáles son los renglones destacados de la colaboración bilateral?
–Nuestra colaboración bilateral se centra en tres sectores prioritarios, con un claro tránsito del modelo de “ayuda” a la “cooperación mutuamente beneficiosa”: 1-Agricultura y seguridad alimentaria, una prioridad principal, enfocada en la producción in situ de arroz con tecnología y semillas vietnamitas. 2-Salud y Biotecnología, campo en el que Cuba es fuerte, y donde estamos evolucionando hacia joint ventures de investigación, producción y transferencia de tecnología para desarrollar productos farmacéuticos y biológicos avanzados. 3-Energía Renovable: Con la participación de empresas vietnamitas en proyectos de plantas solares a gran escala en Mariel y otras localidades, contribuyendo a la estrategia de desarrollo sostenible de Cuba”.
–Señor embajador, ¿tiene algún mensaje importante que el pueblo cubano debe conocer?
–Vietnam siempre estará al lado de Cuba hoy y por siempre. La solidaridad entre Vietnam y Cuba no es solo una memoria histórica grandiosa; es un sentimiento vivo, un alma compartida, que se nutre y se trasmite de generación en generación. Campañas de apoyo como “65 años de gratitud Vietnam–Cuba”, lanzada por la Cruz Roja, han atraído la participación entusiasta de millones de personas, desde estudiantes hasta trabajadores, superando con creces el objetivo inicial. Esto demuestra que la frase inmortal: “Por Viet Nam, Cuba está dispuesta a dar hasta su propia sangre”, y “Por Cuba, Vietnam está dispuesto a compartir lo que tiene dentro de sus posibilidades” no son solo consignas, sino la ética y el afecto inquebrantable de nuestros dos pueblos”.


























