El Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult) y la Feria Internacional de Industrias Culturales de China (ICIF) sellaron un convenio ampliamente beneficioso. BOHEMIA documenta ese momento
Los coleccionistas chinos pujan esmeradamente en las subastas de puros cubanos: son estos tan codiciados que con el volumen anual de sus cenizas se podrían construir tres grandes murallas. Similar le ocurre al ron cubano, cuyo consumo anual en China podría llenar 48 piscinas estándares. El precio de remate del arte contemporáneo de Cuba en el mercado de subastas del país asiático se multiplicó por siete en un intervalo de tres años.

Estos datos fueron brindados a la prensa en el capitalino Hotel Nacional, en la Sesión Especial de Promoción de la XXII Feria Internacional de Industrias Culturales de China (ICIF), que se celebrará en mayo de 2026, en la ciudad china de Shenzhen. La idea principal se centra en aumentar la participación de la mayor de las Antillas para, en un futuro próximo, potenciar nuestras expresiones artísticas, así como invertir en proyectos conjuntos en todo aquello constitutivo de la nacionalidad cubana.
Excelente iniciativa de la República Popular China (RPCH) mediante Zhang Ling, presidenta de la Asociación de Intercambio Cultural de Shenzhen con el Exterior. En el encuentro habanero del 20 de diciembre estuvieron Alpidio Alonso Grau, titular de Cultura de Cuba, el embajador Hua Xin y otros funcionarios de los dos países.
Al intervenir, el diplomático chino agradeció al Ministerio de Cultura y a las instituciones por todo el apoyo recibido en esta esfera. Asimismo, recordó la visita de Fidel Castro en 1995 a la ciudad de Shenzhen, donde se le recibió calurosamente en una bienvenida multitudinaria. También evocó que, treinta años después, en el marco de las relaciones bilaterales, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel realizó otra visita amistosa a la misma ciudad.

Sobre la urbe, aseveró: “Shenzhen es una ventana y un campo de prueba para las reformas y apertura de China”, pues pasó de ser un pequeño pueblo pesquero a metrópolis internacional. Consideró que es un microcosmos del desarrollo de la RPCH y centro para sus industrias culturales: “es también una viva representación de la apertura y el espíritu pionero de las ideas innovadoras de China.”
Tales afirmaciones fueron corroboradas por el presidente de la Junta Directiva de la Sociedad Anónima de la Feria ICIF, Fang Shiyu, quien remarcó el gran honor de estar en La Habana “puente entre las dos culturas”. “La feria de Shenzen no es solo una plataforma global de intercambio y comercio cultural, sino, también, una autentica llave de acceso al mercado chino para las destacadas empresas culturales cubanas. Ya no es una simple opción, es una tarea imprescindible para consolidar marcas y lograr beneficios mutuos”, manifestó.
Ciudad maravillosa

Según una valoración de BBC Mundo, en el pasado reciente la ciudad de Shenzhen no existía. Hoy cuenta con 15 millones de habitantes, ubicada en la provincia de Guangdong, al norte de la mítica Hong Kong. El medio británico reconoce que estamos en presencia de la urbe de más rápido crecimiento del planeta, que constituye un “gigantesco centro tecnológico en ebullición”, alberga más de seis mil fabricantes de dispositivos electrónicos y es sede de las dos compañías de teléfonos celulares más grandes del mundo, Huawei y ZTE.
Por su parte, el medio de prensa chino Diario del Pueblo observa otras “bondades”, referidas a la identidad local. Pone de ejemplos los múltiples monumentos históricos y culturales, entre estos, sus callejuelas y la singular arquitectura antigua, como la Fortaleza de Dapeng, base militar de la remota dinastía Ming (1368-1644) y de la emblemática dinastía Qing (1644-1911). Su estado de conservación le mereció ingresar en la categoría de monumento cultural clave protegido a nivel nacional. La ciudad es pionera en combinar tecnología y arte, mediante el Museo de Arte digitalizado de Shenzhen, porque no se ha detenido en el pasado, si bien lo celebra y cuida.
Feria de marca mayor

Al buscar precisiones en Internet, más específicamente en el sitio eyeshenzhen.com, accedimos a esta definición acerca del ICIF: “Desde su creación en 2004, la feria cultural ha atraído más de 100 000 exposiciones de creación cultural cada año, y se firman y exponen anualmente más de 4 000 proyectos de inversión y financiación industrial, impulsando el desarrollo de alta calidad de las industrias culturales chinas. Se organizan foros, actividades de promoción y subastas de arte para poner de relieve las últimas tendencias de desarrollo y facilitar las transacciones y la cooperación”.
En ese mundo se inserta Cuba. Sin embargo, en aras de darle mayor coherencia y hacerlo perdurable en el tiempo, ambas naciones firmaron un Convenio Marco con el Mincult. En el contexto de la cita habanera, Alpidio Alonso recalcó: “Vemos un gran potencial cultural mutuamente ventajoso”. En tanto el viceministro del ramo Fernando León Jacomino significó que se trata de ir cimentando un espacio idóneo para compartir, coproducir contenidos, poner en circulación las expresiones artísticas e invertir en proyectos conjuntos.
Cuba tiene mucho capital simbólico, sumamente codiciado por el público y las empresas del gigante asiático. Ello se ha constatado en las anteriores Ferias del ICIF, pero la del venidero año estará amparada y respaldada legalmente, lo cual es una garantía a largo plazo.



















Un comentario
Estupendo, todo en China es a lo grande, grandioso. Esta orientación y vínculo de nuestro arte e industria cultural hacia ese formidable espacio en constante desarrollo es muy esperanzador.