BOHEMIA muestra incondicional apoyo a la Patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez. Toda Cuba junto al valeroso hermano pueblo venezolano
Son tiempos de renovar solidaridades, de andar juntos más que antes, de cambiar el cielo, la risa por un fusil si fuera preciso: con hondo sentir, trabajadores diversos de BOHEMIA, se sumaron al apoyo mayoritario que Cuba le expresa a Venezuela en momentos de máxima tensión.

Convocados por la Sección de base de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), el Partido y la dirección de la Revista, nuestro colectivo laboral manifestó disposición de ayudar a tan probados amigos en caso de una escalada de la situación en la región sur del mar Caribe, enfrentada al despliegue militar estadounidense, supuestamente para enfrentar cárteles de la droga.
Repudiamos asimismo la consideración yanqui de ofrecer una millonaria recompensa por Nicolás Maduro, presidente venezolano, a quien la Casa Blanca infundadamente acusa de liderar un cártel de narcotráfico. Este, por el contrario, afirma que su país es presa de “una guerra multiforme” orquestada con la mira puesta en un “cambio de régimen”, y de paso hacerse de los vastos recursos estratégicos del hemisferio occidental.
Maduro se muestra firme, llevando un ejemplar liderazgo, el cual se evidencia en el abrumador respaldo en la conformación de las milicias populares. También dirige con éxito la “Operación Caribe 200”, ejercicio militar en tiempo real, en el Caribe venezolano, enfocado a salvaguardar la soberanía nacional. Además enfatiza que las venezolanas y los venezolanos “no comen miedo”.

Tras la “coreografía” de muerte yanqui, hubo pronunciamientos de respaldo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Así como de distintos líderes del mundo.
Por su parte, el 28 de agosto, la Cancillería de Cuba emitió una declaración donde se lee: “El Gobierno cubano rechaza enérgicamente el actual despliegue de fuerzas militares de Estados Unidos en el mar Caribe. Este acto peligroso representa una grave amenaza y una agresiva demostración de fuerza que atenta contra la soberanía y la autodeterminación de los pueblos de América Latina y el Caribe. Ignora, además, el compromiso de los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños al proclamar a la región como Zona de Paz.
“[…] El gobierno de Estados Unidos vuelve a las mentiras para justificar la violencia y el despojo. Las utiliza en el renovado despliegue del esquema de dominación anclado en la Doctrina Monroe, clave de su intervencionismo en el continente americano. Con falacias similares se han llevado a cabo agresiones despiadadas con costos humanos considerables y prolongados. Un ejemplo de décadas recientes fue la farsa sobre la supuesta presencia de armas de destrucción masiva en Iraq, pretexto que sirvió para atacar e invadir a un país soberano, provocar la muerte de cientos de miles de sus ciudadanos y el desplazamiento forzoso de una cifra similar. […] Cuba reitera su firme compromiso con la lucha honesta y eficaz contra el tráfico ilícito de drogas, la defensa de la soberanía nacional, y la promoción de la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe”.























