El pasado siempre deja huellas en el presente. Los actos de piratería de los siglos XVII, XVIII y primeros años del XIX son uno de ellas
Por Ernesto Fernández Domínguez
La quiebra de las normas de convivencia internacionales llevada a cabo por militares estadounidenses cuando secuestraron al presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, y eliminado arteramente a decenas de combatientes cubanos escoltas del jefe de Estado, me hizo recordar un hecho ocurrido en el oriente de nuestro país hace más de 400 años: el secuestro del Obispo de Cuba, Juan de las Cabezas Altamirano, por el pirata francés Gilberto Girón.
El hecho fue narrado en el poema épico Espejo de Paciencia, nuestra primera obra literaria escrita en la Isla por el español de origen canario, Silvestre de Balboa.
Hay ciertas brechas históricas en el poema como la opacidad alrededor de cómo Girón supo del viaje de Altamirano a Manzanillo. En esos tiempos, no existía siquiera el telégrafo, y el pirata se hallaba en su navío durante la trayectoria del Obispo.
Sin embargo, nuestro objetivo no es analizar la obra de Balboa. Lo cierto es que el prelado fue hecho prisionero en 1604 en el puerto de Manzanillo con el objetivo de exigir un fuerte rescate por su devolución. El pirata francés no terminó bien su empresa: el pueblo de Bayamo se reveló contra la acción criminal y finalizó con su vida.
Este hecho de carácter vandálico nos motivó a recopilar algunas actividades similares efectuadas en nuestra área caribeña. En tiempos más modernos, cuando ya han desaparecido los delincuentes de tricornio, parche en un ojo, garfios en las manos y patas de palo, otros han tomado relevo de sus fechorías navegando ahora en cruceros, destructores y portaviones.
Solo ha cambiado el collar

La historia enseña que todo imperio, de cualquier época, tiene ansias geófagas, es decir, ampliar sus fronteras a expensas de territorios ajenos. Una forma más moderna de ejercer esa clase de fagia es mediante el poder político, el cual controla naciones enteras sin tener que intervenir directamente. Con ese objetivo se utilizan métodos varios: desde presiones diplomáticas y golpes de Estado, hasta las más rancias artimañas piratescas.
Veamos cómo el imperio estadounidense ha ejercido las estrategias antes mencionadas en algunos de los países bañados por el mar Caribe. Según el sitio elordenmundial.com, durante el siglo pasado, Estados Unidos se inmiscuyó más de 50 veces en los asuntos internos de sus vecinos del sur, incluyendo las incursiones militares:
Cuba
En1822, fuerzas navales estadounidenses con el pretexto de perseguir a piratas, desembarcan en la costa noroeste de Cuba.
Un año después, se produjo algo similar cerca de Puerto Escondido; también en Cayo Blanco, en Bahía de Siguanea, Cabo Cruz y en Camarioca
En 1824, el navío de guerra USS Porpoise desembarcó efectivos cerca de Matanzas, también en supuesta busca de piratas.
En 1898, militares norteamericanos, bajo el pretexto de ayudar a los mambises contra el ya vencido colonialismo español, se apoderaron de la Isla. En 1901, impusieron la Enmienda Platt, con la cual podían intervenir en ella cada vez que estimaran.
En septiembre de 1906, el secretario de Guerra de Estados Unidos, William H. Taft, asumió el cargo de Gobernador Provisional, así se consuma la segunda ocupación militar norteamericana.
Una brigada de mercenarios entrenados y dirigidos por los Estados Unidos, con su apoyo aéreo y logístico, desembarca en Bahía de Cochinos (1961). La denominada Brigada 2506 fue derrotada en menos de 72 horas.
México
El pueblo mexicano fue la primera víctima de la tristemente célebre patente de corso llamada Doctrina Monroe, en su nombre, durante los años 1846 y 1848, se llevó a cabo una guerra contra ese país el cual pierde Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, Wyoming y partes de Colorado. En 1914, la Marina estadounidense ocupó durante siete meses la ciudad portuaria de Veracruz, alegando la detención arbitraria de soldados norteamericanos en Tampico.
Años después, los Estados Unidos lanzaron una ofensiva contra Pancho Villa e invadieron territorio mexicano con miles de soldados. El mensaje estaba claro: México u otro país podía ser “castigado” sin previa declaración de guerra.
República Dominicana
Los marines estadounidenses ocupan el país en 1916 e imponen un gobierno militar. La intervención se prolongó hasta 1924.
Cuando en abril de 1965 combatientes de izquierda que estaban a favor del retorno de Juan Bosch –presidente derrocado por un golpe de Estado militar en 1963– tomaron varios lugares de Santo Domingo, la capital, empezó una guerra civil entre aquellos y la junta golpista. Estados Unidos lanzó entonces la operaciónPower Pack: Miles de militares estadounidenses fueron desplegados en la Isla. La ocupaciónduró 17 meses.
Panamá
En 1903, Estados Unidos mandó buques de guerra para apoyar a grupos que buscaban separarse de Colombia. Finalmente, Panamá se independizó. De inmediato, la Casa Blanca asumió el control del canal.
En 1908 se realiza otra intervención con el pretexto de estabilizar el país luego de las primeras elecciones presidenciales en el Istmo con muchas irregularidades.
En 1918, ocuparon de nuevo la nación sudamericana con el supuesto objetivo de supervisar las elecciones legislativas y municipales. En julio de ese año, tropas yanquis invadieron la provincia de Chiriquí alegando que “era preciso en virtud de la seguridad” de los estadounidenses.
En 1989, el imperio volvió a intervenir, esta vez para capturar al presidente Manuel Noriega, –exinformante de la CIA– en la denominada operación “Causa Justa”.
Nicaragua
En 1854 la marina estadounidense destruyó el puerto nicaragüense de San Juan del Norte. Un año más tarde, William Walker entonces testaferro de los banqueros norteamericanos Morgan y Garrison, invadió al país centroamericano y se proclama Presidente.
En 1912, fuerzas estadounidenses ocuparon Managua, Granada y León para evitar el derrocamiento de Adolfo Díaz, presidente aliado de Washington. Se marcharon en 1933, expulsados por las tropas del general Augusto César Sandino.
Venezuela
Desde el apoyo al golpe fallido de 2002 hasta las sanciones económicas, la estrategia imperial respecto de Venezuela ha sido la destrucción de las iniciativas progresistas de Hugo Chávez. El secuestro del presidente legítimo, Nicolás Maduro, en enero de este año, es solamente el último acto de una larga historia de intervencionismo e incumplimiento del derecho internacional, remedo de las acciones de vándalos en naos de bandera negra con carabela y hueso cruzados. Gilberto Girón sentiría arder su sangre de pura envidia.

Otros países intervenidos por fuerzas militares estadounidenses en el área del Caribe
Granada:1983
Haití: 1915, 1994, 2004
Guatemala: 1966
Honduras:1924
Puerto Rico: 1898


















