Foto. / Cortesía del entrevistado
Foto. / Cortesía del entrevistado

Jugando con el campeón (II-Final)

Jorge Elías, el ajedrecista que congela los nervios, puso fin a 26 años de supremacía nacional de los Grandes Maestros… y confió hasta el último movimiento


El dato ya se asomó muy contundente en la primera parte de esta entrevista, pero merece repetirse: el Maestro Internacional camagüeyano Jorge Roberto Elías Reyes (coeficiente ELO 2489 antes del inicio del torneo) se coronó campeón nacional 2025. Un hecho que no ocurría desde el año 1999, cuando Rodney Pérez alcanzó lo imposible: ganar sin ser Gran Maestro (GM). Esta vez, lo intentaron cinco… y ninguno pudo.

–¿Te veías con posibilidades reales? ¿Cómo se desarrollaron los hechos?

–Sabía que podía pelear arriba, de hecho, era el tercero en la nómina inicial, detrás de los GM Carlos Albornoz y Ermes Espinosa. Mas, no era mi objetivo. Albornoz, buen amigo mío, tenía mejor ELO y salía favorito. Me habría alegrado si ganaba.

“Mi meta era completar la norma de GM que me falta. Las puertas de la corona se abrieron en la penúltima ronda: gané y otros resultados empataron la cima.

“En la última, con negras ante Ermes, podía ir por todo. La preparación fue perfecta; el tablero me ofreció una posición casi idéntica a otra que tuve en 2024 contra el GM Lelys Martínez, quien entonces me superó con un detalle técnico en el final.

“Después vino el desempate con Dylan, otro amigo cercano. En ese punto, cualquier cosa podía pasar. Y sucedió para que yo triunfara. Fue muy reñido”.

El momento dramático

–Ganaste el nacional en un desempate a partidas rápidas. ¿Qué te dejó esa experiencia y cómo enfrentaste tu punto débil?

–Lo primero: confiar en Dios, pase lo que pase. Las rápidas no son mi fuerte. Terminé tarde mi última ronda y en una hora empezaba el desempate. Tuve apenas 15 minutos para repasar a Dylan. Sabía lo que me podía jugar… y así fue. Logré una buena posición inicial.

“La primera partida se inclinaba en mi contra; sin embargo, me aferré, remonté y ejecuté un patrón que había estudiado tiempo atrás. Gané en un final enredadísimo.

“La segunda, con negras, lo obligaba a ganar. El tablero estaba ardiendo cuando… se fue la corriente. Yo estaba ya colapsando por la presión, pero esa pausa me permitió respirar, calcular y ajustar la defensa. Pude complicar su ataque.

“La determinación es una de las poderosas lecciones: si algo sale mal, hay que volver a intentarlo. Ver que otros alcanzan sus metas te da combustible para seguir luchando, incluso en medio de tormentas”.

Leyendas y rivales cercanos

–En un país con tanta historia ajedrecística, ¿quiénes han sido tus referentes y qué valores te ha dejado competir en Cuba?

–De niño, mi ídolo era el ruso Anatoli Karpov. Con el tiempo descubrí que hay mucho que aprender de cada rival.

“Hoy tenemos el motor de análisis, más fuerte que el campeón mundial, y uno entrena para entender por qué recomienda ciertas jugadas.

“Entre los humanos de nuestro país siempre están Capablanca como referente eterno, Leinier Domínguez, Lázaro Bruzón y varios GM activos de los que se aprende día a día.

“A nivel personal, me ha marcado trabajar desde pequeño con Albornoz y con mi coterráneo Dexter Docampo, muy fuerte y a un paso de ser Maestro Internacional. Esa competencia entre nosotros tres siempre fue oro puro. En Cuba la rivalidad es feroz y nunca faltan torneos exigentes”.

El súper objetivo de 2025

–¿Qué tiene que suceder para que logres ser Gran Maestro este año?

–Todo es posible. Necesito torneos que ofrezcan esa opción. Me preparo y entreno para que, cuando aparezca la oportunidad, se concrete en uno de los intentos.

–¿Y tus sueños dentro y fuera del tablero?

–La meta inmediata es conseguir el título de GM. También me apasiona enseñar, compartir conocimientos y, algún día, escribir un libro.

“A nivel personal, formar una familia. Y lo que venga después. Por ahora, completar la norma”.

***

Jorge Elías habla sin prisa, pero sus palabras llevan la firmeza de quien sabe lo que quiere. Mira más allá de su último triunfo. Lo espera el peldaño de Gran Maestro, una vocación por enseñar y el deseo de dejar huella más allá de los 64 escaques.

Los cinco Grandes Maestros y sus ubicaciones en el nacional:
2do.-
Dylan Isidro Berdayes Ason (Elo de 2467) / HAB.
3ro.-Lelys Stanley Martínez Duany (2457) / SCU.
5to.-Ermes Espinosa Veloz (2499) / VCL.
6to.-Carlos Daniel Albornoz Cabrera (2575) / CMG.
9no.-Juan Borges Matos (2347) / GTM.

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Un comentario

  1. Excelente entrevista a mi hermano en la fe, amigo y ajedrecista Jorge Elías. Creo que lo merecía y ojalá tenga más oportunidades en el juego ciencia por lograr sus metas. Gracias por su trabajo periodístico Rafael.
    Lástima que los que archivamos o coleccionamos Bohemia, se nos haga difícil adquirirla de manera impresa.

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