Fidel surge sorpresivamente entre los trabajadores del semanario. / Archivo de BOHEMIA
Fidel surge sorpresivamente entre los trabajadores del semanario. / Archivo de BOHEMIA

La noche que se imprimió la libertad 

La visita del Comandante en Jefe a la revista BOHEMIA, en la noche del 10 de enero de 1959, significó un acto cargado de simbolismo y un reconocimiento del líder de la Revolución Cubana a la publicación


Apenas nueve días después del triunfo revolucionario, Fidel Castro Ruz sorprendió a los trabajadores de la revista con su llegada a la sede en avenida Independencia y San Pedro, en el Vedado, La Habana. Se dirigió directamente a los talleres. Los obreros vieron desfilar a un pequeño grupo de barbudos de la Sierra Maestra con el uniforme verde olivo. Entre ellos, notaron al Comandante en Jefe, quien llegó con mucha naturalidad y de inmediato comenzó a dialogar.

Fresca aún la tinta, lee el impreso. / Archivo de BOHEMIA

Sobre el momento, el periodista Ciro Bianchi notició en Juventud Rebelde: “La anécdota no tiene desperdicio […]. Entra por la puerta de los talleres y lleva en la mano el pan con lechón que acaba de comprar en un timbiriche situado frente al inmueble… Saluda Fidel a todos y dice sentirse como en casa cuando uno de los operarios, Israel Cuesta, le arranca el pan de la mano a fin de asegurarse de que nada malo sucedería al Jefe de la Revolución de ingerirlo. ¡Oye, mulato, me vas a matar de hambre!, bromea Fidel, mientras Cuesta, intuyendo la falta de peligro alguno, le devuelve el entrepán”.

Sobre el encuentro, BOHEMIA destacó: “Los pliegos salían de la máquina, entraban en la presilladora, salían de esta convertidos en la gran revista que, en número de un millón, había de circular por el mundo a partir del lunes siguiente”.  

Esa tirada correspondía a la primera parte de la trilogía Edición de la Libertad: 11 de enero, 18 al 25 de enero y 1° de febrero. Eran las 10 de la noche, y solo en la rotativa, ubicada en la parte inferior de la instalación, se continuaba con intensidad la labor. Fatigados por días de ardua tarea, redactores, colaboradores y el propio director se habían retirado.

 “Fidel y sus acompañantes –el comandante Almeida, el ministro de gobernación Luis Orlando Rodríguez…– hurgaban en los pliegos de la revista, conversaban con los obreros, recibían abrazos. Pronto la noticia se había propagado por los alrededores y decenas de vecinos acudían a la instalación anhelantes de ver de cerca al líder de la nueva República”.

El director, quien fue avisado, no tardó en llegar; Fidel había echado una ojeada a la edición en curso. Tenían mucho de qué conversar: viejos recuerdos, anécdotas, planes…

Con mucha atención repasa. / Archivo de BOHEMIA

“Fueron horas de gran emoción, después de tantos meses de ruda y difícil campaña –Fidel con las armas, nosotros con la prensa– contra la más vil tiranía que haya padecido la nación, se refiere en las páginas de la revista.

Y rememora: “La visita de Fidel nos ha dado ocasión, no solo de saludar personalmente al héroe que hoy aclama toda Cuba, sino de hacer votos, una vez más, por el triunfo de los grandes empeños de reconstrucción que ahora comienzan y a los cuales BOHEMIA –con la independencia y la valentía de siempre– habrá de contribuir lealmente”.

Las tres ediciones citadas constituyen un valioso aporte periodístico al rescate de la memoria histórica. Llegó al pueblo un excepcional testimonio de los intensos y felices primeros momentos del triunfo. Se describe la ruta seguida por el héroe de la Sierra Maestra al frente de la Caravana de la Libertad, desde Santiago de Cuba, un trayecto de más de 1 000 kilómetros, hasta la entrada a La Habana el 8 de enero. Durante el recorrido, el día 4, en la ciudad de Camagüey varios periodistas entrevistaron al líder rebelde y él redactó esta dedicatoria:

 A la revista BOHEMIA, mi primer saludo después de la victoria porque fue nuestro más firme baluarte. Espero que nos ayuden en la paz como nos ayudó en estos largos años de lucha, porque ahora comienza nuestra tarea más difícil y dura.

Fidel Castro Ruz

Fidel observa detenidamente un ejemplar de la Revista BOHEMIA durante el exilio en México. A su lado Juan Manuel Márquez, futuro expedicionario del Granma. / Archivo de BOHEMIA

La estricta censura impidió hacer públicos en su momento los crímenes de la tiranía de Fulgencio Batista. En las referidas tres publicaciones se registraron muchos de los atropellos, asesinatos, torturas y desvergüenzas de la dictadura recién defenestrada. Igualmente se develaron con un valiosísimo material gráfico y testimonial los más importantes sucesos de la epopeya protagonizada por Fidel en la Sierra Maestra. El pueblo pudo conocer en detalles, a través de los reportajes de la periodista Marta Rojas, de los sucesos relacionados con el asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.

¡Yo acuso!

     A partir del golpe de Estado del sátrapa Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, en el país se instaló una férrea dictadura y Fidel, gran comunicador y defensor de las causas justas de su pueblo, denunció -a través de BOHEMIA– una etapa de terrorismo, principalmente en la sección En Cuba, de la que fueron fundadores Enrique de la Osa y Carlos Lechuga el 4 de julio de 1943.

La prensa de la época no ofreció un panorama de dicho contexto; no obstante, el semanario brindó la oportunidad a Fidel de publicar varios de sus escritos contra la dictadura y el joven abogado supo aprovechar muy bien la coyuntura.

Su primer artículo-denuncia lo tituló: “Asaltado y destruido el estudio del escultor Fidalgo”, publicado el 8 de febrero de 1953. La policía irrumpió en dicho sitio al considerar de carácter subversivo la creación artística de bustos de José Martí que tenían grabado en su base: “Para Cuba que sufre”.

Reaparece sus textos en BOHEMIA el 11 de julio de 1954 cuando la revista recoge declaraciones tomadas a los detenidos en el llamado Presidio Modelo de la entonces Isla de Pinos, a raíz del asalto al cuartel Moncada.

Cuando se organiza un movimiento de masas con el fin de solicitar la amnistía a los moncadistas presos, en una carta a la redacción Fidel expresa que no harían concesiones al régimen para salir en libertad. Recibieron el indulto político el 15 de mayo, y el 22 declara a la prensa su intención de quedarse en Cuba y continuar la lucha. Envía un mensaje al pueblo y a los periodistas para reconocer su apoyo.

Portada de la primera Edición de la Libertad, 11 de enero de 1959. / Archivo de BOHEMIA

Dentro de la intensa labor de divulgación tras salir de la cárcel, el 29 de mayo de 1955 BOHEMIA le publica el artículo “Mientes Chaviano” en el cual responde a las acusaciones realizadas por el autor de los asesinatos de los atacantes del Moncada, quien cometió la desfachatez de catalogar de criminales a aquellos valientes jóvenes.

El régimen entonces le prohibió todo tipo de intervención pública por la repercusión de sus denuncias y Fidel decide marchar a México para organizar y entrenar una expedición con el objetivo de desembarcar en Cuba e iniciar la lucha armada en las montañas orientales.

Desde el exilio, el mes de julio de 1955, nuevamente se le abren las páginas de BOHEMIA, para responder a los ataques realizados en ese mismo medio por funcionarios de la dictadura, en el artículo “Cuba no es de Fidel”, dado a conocer en 1956, el cual trata de desacreditarlo ante la opinión pública nacional e internacional.

Titula su respuesta de denuncia, “Frente a todos”, y lo inicia con las frases: “La jauría me ha caído encima. Ya no se ataca a Batista que está en el poder: se me ataca a mí que ni siquiera estoy en el territorio nacional. Eso es lo que ha puesto de moda la oposición politiquera y pedigüeña, asustada de la fuerza creciente de un movimiento revolucionario que amenaza desplazarlos a todos de la vida pública”.

Aparecen sus escritos en BOHEMIA, hasta su salida hacia Cuba a bordo del Granma. En pleno auge de los preparativos, el 21 junio de 1956, es conducido a la Dirección Federal de Seguridad, en México, junto a un grupo de sus compañeros. El número correspondiente al 8 de julio publicó un reportaje titulado: “El grupo 26 de Julio en la cárcel”, del periodista Luis Dam pero con un enfoque distorsionado de los hechos. En un contundente escrito fechado el 9 de julio en la prisión mexicana de Miguel Schultz, titulado: “Basta ya de mentiras” y publicado en BOHEMIA el 15 de julio, Fidel realiza una contundente denuncia sobre el mal intencionado escrito: “[…] resulta amargo y doloroso que con el título de reporte imparcial se recoja una versión unilateral y se trate de confundir a la nación cubana en el instante en que sus hijos más sacrificados son maltratados, calumniados, perseguidos y hasta torturados fuera de su patria”.

En plena contienda guerrillera, entre los periodistas que visitaron la Sierra Maestra para ir a su encuentro y conocer de cerca los acontecimientos que allí se sucedían en un batallar heroico, estuvieron presentes los de BOHEMIA.

Junto a los firmes pasos de Fidel

Un encuentro de Fidel y Antonio Núñez Jiménez (primero a la izquierda), con Los Malagones, en la oficina del director de la revista, el 19 de octubre de 1959. / CARLOS NÚÑEZ

A partir del triunfo de enero de 1959, la decana de los periodistas cubanos, se hizo eco de su oratoria encaminada a orientar y educar al pueblo, y de su andar a través de toda la Isla al tanto de cada acción revolucionaria. Aparecen en las páginas del entonces semanario, grandes reportajes sobre cómo se iban cumpliendo en la práctica aquellos programas, mencionados en el valiente alegato de Fidel, La historia me absolverá.

Aquel mismo año tuvo un encuentro en la oficina del director de la publicación con los integrantes de la escuadra campesina Los Malagones, devenidos el embrión de las Milicias Nacionales Revolucionarias, que él armó y entrenó con la misión de capturar una banda de criminales del antiguo régimen. Varias imágenes son testigos del momento.

El 10 de mayo de 1993, al conmemorarse el aniversario 85 del citado medio, el Comandante envió un mensaje de felicitación. Leemos en una de sus partes: “En la historia del periodismo cubano, son memorables las batallas sostenidas desde BOHEMIA contra los regímenes dictatoriales instaurados no solo en Cuba; sino en todos los países hermanos de Latinoamérica […]. En ese combate de ideas desempeñó un papel de primera línea la Sección En Cuba, con cuyo surgimiento se inauguró en el país un estilo audaz y original de periodismo de opinión que caló muy hondo en el afecto del pueblo”.

Otro ejemplo del vínculo y la preocupación de Fidel hacia BOHEMIA es la referencia del periodista Víctor Manuel González Albear, al relatar cómo en los años 90 cuando no era posible distribuir el papel entre todos los diarios se pensó reducir las publicaciones: “La negativa de Fidel llegó a la velocidad de un rayo: ‘BOHEMIA tiene una tradición y eso es intocable’. En medio de tanta crisis, lo más importante fue salvaguardar la publicación”.

Cuando trascurre el Año del Centenario del Comandante en Jefe, recordamos aquella visita de hace 67 años, un suceso muy significativo de nuestra historia, el momento que selló la complicidad entre la Revolución y la palabra impresa. Desde entonces, la revista –un seguro baluarte–, se convirtió en testigo y cronista de un tiempo nuevo. Honrarlo es preservar la memoria, porque cada testimonio, cada relato y cada edición, son piezas de la verdad impresa con valentía convertida en patrimonio colectivo

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Fuentes consultadas

Ediciones de BOHEMIA: 11 de julio de 1954; 15 de julio de 1956; 11 de enero de 1959; 18 al 25 de enero de 1959 y 1° de febrero de 1959.

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