Miles de espirituanos junto a Venezuela, por la paz, la justicia y el fin de la impunidad con que la administración Trump sigue actuando
El céntrico parque Serafín Sánchez Valdivia, de Sancti Spíritus, volvió a verse colmado de personas de todas las edades, como habitualmente sucede cada 6 de enero, día en que la Caravana de la Libertad irrumpió en la ciudad, encabezada por Fidel.
Junto a un momento cargado de la alegría, júbilo e iniciativas que año tras año distinguen a la patriótica celebración, entre los espirituanos predominó esta vez un marcado clamor de condena a la agresión militar perpetrada el pasado 3 de enero por Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente legítimo Nicolás Maduro, junto a su esposa y primera combatiente Cilia Flores.

La intervención principal estuvo a cargo de Julio Jiménez López, miembro del Buró Provincial del Partido, quien -tras remarcar la trascendencia histórica de aquella caravana y el sentido de unidad que debe seguir caracterizando a la nación- reiteró la más profunda condena al ataque norteamericano a la tierra de Bolívar y de Chávez.

“No se trata solo de Venezuela –enfatizó seguidamente–, se trata de toda Nuestra América, de toda la región, proclamada Zona de Paz por la Celac.
“No seremos espectadores silenciosos. No aceptamos la violencia imperial. No callaremos ante la injusticia. Nos unimos al pueblo venezolano que resiste en las calles, en las redes, en cada rincón; a las madres que defienden a sus hijos, a cada voz que se levanta. Su lucha es la nuestra, su causa es la de todos los que creemos en la autodeterminación, la justicia y la paz!
Y concluyó: “Qué tiemble el imperio y que lo escuche el mundo entero: ¡Los pueblos de América Latina no se rinden ni se venden! Por eso, desde esta tribuna, juramos no fallar”.



















