De la remota Japón le llegó al FLEX un donativo de litera-tura variada. /Cortesía de la embajada japonesa en La Habana
De la remota Japón le llegó al FLEX un donativo de litera-tura variada. /Cortesía de la embajada japonesa en La Habana

Siguiendo la huella de Anaxágoras

Japón acompaña en el bregar de la cotidianidad cubana. Es en ese arduo camino donde se prueban los amigos, ya sea con libros o energía


Conocer idiomas es excelente vehículo para abrir inexplorados horizontes culturales y por sus bondades a la salud. Con el bilingüismo, por ejemplo, se incrementa la creatividad, al estimularse la invención y la innovación. También tributa a la memoria en una especie de chispa donde se ejercitan desconocidos vocablos, patrones de pronunciación, vocabulario y diferentes estructuras gramaticales.

Eso desde el punto del individuo, porque el conocimiento de idiomas ayuda a estrechar la brecha comunicacional entre naciones. En Cuba hay varias instituciones dedicadas a trabajar con esa arcilla otra para el entendimiento.

En primer lugar, cabe destacar a la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana (FLEX), la cual recibe cada año a entusiastas jóvenes dispuestos a seguir los pasos de Anaxágoras (filósofo y científico griego del siglo V a.n.e), quien entendió cómo la comunicación es esencial para el avance de la gente. Él mismo estudió varias lenguas extranjeras y tradujo muchas obras.

El manejar idiomas es vital para el acercamiento entre pueblos distantes, como lo es Japón. De tan remoto archipiélago le llegó a FLEX un donativo de literatura variada, canalizada por la asociación Kasumi Kaikan, que, a través de la embajada japonesa en la capital cubana, entregó 70 libros de muy buena factura y propósitos múltiples.

/Cortesía de la embajada japonesa en La Habana

Al hacer la entrega, el embajador Nakamura Kazuhito enfatizó la importancia de ese gesto, pues constituye un puente cultural para el fortalecimiento de los vínculos bilaterales y fomentar el estudio de la lengua y la cultura japonesas en la mayor de las Antillas: “Estoy convencido de que esta nueva donación ayudará a redoblar sus esfuerzos, avivará aún más el interés de los estudiantes cubanos por nuestra cultura y permitirá profundizar el entendimiento mutuo de nuestras naciones”, indicó el diplomático. Prensa Latina informó: “se incluyó títulos de lectura y enseñanza, que se suman a los más de 430 ejemplares donados desde 2023 por Kasumi Kaikan.”

El Excelentísimo embajador de Japón en Cuba, Nakamura Kazuhito, departe con Kirenia Rodríguez Puerto, directora de internacionalización de la UH. /Cortesía de la embajada japonesa en La Habana

Como bien conoce el lector de Bohemia, Japón es pródigo en generosidad, hecha cuerpo a través de su representación diplomática. Así tenemos que, desde marzo de 2026, el gobierno de Tokio apoya con energía renovable a diferentes hospitales. Esta iniciativa cuenta con el liderazgo del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y con la participación del Ministerio de Energía y Minas, la Unión Eléctrica y autoridades locales. Se trata de soluciones en equipamientos fotovoltaicos adaptados a cada hospital, de acuerdo con la demanda critica energética, peculiaridades y ubicación urbana.

La actitud amigable de Japón es encomiable; con ese propósito de solidaridad se han establecido además acciones del gobierno nipón y la Agencia de Cooperación Internacional de ese país (JICA) en esferas de la salud y la energía, como el Proyecto de Digitalización Hospitalaria en Imágenes Diagnósticas o a favor de la estabilización del sistema eléctrico y la integración de energías renovables en el municipio especial Isla de la Juventud.

Sobre esta etapa de la vida cubana se escribirán libros, y entonces será resaltada la decisiva contribución japonesa: los seguidores de Anaxágoras irán traduciendo estos pasos para conocimiento de las generaciones futuras.

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