Donald Trump enfrenta una serie de derrotas electorales en distritos clave. /cbsnews.com
Donald Trump enfrenta una serie de derrotas electorales en distritos clave. /cbsnews.com

Trumpismo sufre revés en Texas

Los comicios locales comenzaron a dibujar un mapa electoral inquietante para el presidente republicano, con derrotas en territorios clave y una opinión pública cada vez más movilizada


El golpe no pudo ser más duro. Los demócratas consiguieron un triunfo histórico en el bastión republicano al revertir una diferencia de 31 puntos que, en las últimas elecciones presidenciales, había favorecido a Donald Trump. Los comicios especiales para el Senado local de Texas concitaron la atención nacional en un contexto marcado por masivas protestas en las principales ciudades del país contra las violentas redadas migratorias promovidas por el magnate.

Y la sorpresa fue total. El miembro del “partido liberal”, el sindicalista Taylor Rehmet, se impuso por 17 puntos en un distrito tradicionalmente republicano. Se trató de la primera derrota de este tipo en territorio texano desde 1991.Al mismo tiempo, en la ciudad de Miami, Florida, Eileen Higgins se convirtió el 9 de diciembre en la primera alcaldesa demócrata tras 29 años de hegemonía republicana, con una ventaja de 19 puntos frente al republicano Emilio González.

Se trata de un verdadero deslave electoral del trumpismo, que -de proyectarse hacia noviembre- podría provocar un sismo político de alcance nacional. A comienzos de noviembre del año pasado, Trump ya había cosechado resultados adversos en varios estados, señales tempranas de lo que muchos interpretaron como un anticipo de las elecciones de medio término. En Virginia, por ejemplo, la demócrata Abigail Spanberger se impuso con el 55 por ciento de los votos en un estado gobernado por un republicano. En Pensilvania, un estado bisagra decisivo en las últimas contiendas, el Partido Republicano fracasó en su intento de revertir el control demócrata del Tribunal Supremo estatal.

La gravedad de este último resultado radica en que Trump había ganado ese territorio en 2024 con la mayor votación histórica para un candidato nacional en ese estado. Ese mismo día, la noticia no solo fue que los republicanos perdieran en Nueva Jersey o en la ciudad de Nueva York —bastiones tradicionalmente demócratas—, sino que la ventaja demócrata se ampliara de manera significativa en medio del choque frontal entre Trump y el actual alcalde, Zohran Mamdani.

Este reordenamiento electoral viene acompañado de un creciente fervor en la opinión pública. Tras los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), las manifestaciones en Minnesota marcaron un punto de inflexión. Luego de escenas de extrema tensión que recorrieron el país, el propio Trump se vio obligado a retroceder: llamó al gobernador y al alcalde para descomprimir el conflicto, ordenó el retiro de las fuerzas federales y delegó el control del orden público en las autoridades locales y estatales.

Protestas masivas contra las redadas migratorias se multiplicaron en varias ciudades. /npr.org

Este clima político y social configura un escenario de debilidad para el Partido Republicano de cara a las elecciones de medio término de noviembre, que marcarán la mitad del mandato de Trump. No es un dato menor que el propio presidente haya advertido a comienzos de este año que si los demócratas se imponen en esa cita electoral, “encontrarán una razón para someterme a un juicio político”.

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