Más de 200 mil habaneros estuvieron en la Tribuna Antimperialista José Martí este 1ro. de mayo, en un acto de reafirmación revolucionaria que contó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República
Esta vez el Primero tampoco tuvo por escenario principal a la Plaza de la Revolución José Martí, sino a la Tribuna Antimperialista que lleva el nombre del Héroe Nacional cubano; pero otras plazas y lugares históricos o representativos, y poblados del resto del país, también acogieron la celebración.
En la Tribuna Antimperialista tuvo lugar el acto central, que contó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República
Los tiempos que vivimos precisan de mucha austeridad; por ejemplo, en La Habana se movilizaron hacia el simbólico lugar del acto los cinco municipios centrales: Plaza, Centro Habana, La Habana Vieja, Cerro y Playa. Ello significó no movilizar masivamente medios de transporte y otros recursos, que agravarían la difícil situación con el combustible. La fiesta fue sencilla y digna.

En su discurso, el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte de Nacimiento, destacó que el contexto socioeconómico resulta complejo y adverso. “El recrudecimiento de la política estadounidense de máxima asfixia a nuestro pueblo, así como nuestras insuficiencias internas, configuran este escenario.
Esto impacta negativamente en los niveles de consumo, la escasez de alimentos y medicinas, así como la pérdida del poder adquisitivo de salarios y pensiones”, entre otros efectos negativos, no solo hacia el interior del país, sino en el ámbito de las relaciones internacionales.

Destacó que resulta decisivo el aporte de los trabajadores en el propósito de aprovechar al máximo la jornada laboral y las capacidades productivas existentes; incrementar los renglones vinculados con las exportaciones y la producción de alimentos, de importancia estratégica en la actualidad
Llamó a trabajar para consolidar la empresa estatal socialista, y de este modo asegurar el crecimiento de la oferta de bienes y servicios que favorezca reducir precios, así como consolidar la necesaria eficiencia inversionista.
“En esta ocasión –dijo-, el Día Internacional de los Trabajadores coincide con el mayor crimen que se comete contra el pueblo palestino por el gobierno israelí con la complicidad de Estados Unidos. Cuba y su pueblo no permanecemos indiferentes ante estas graves violaciones del derecho internacional. Los trabajadores cubanos condenamos los ataques indiscriminados que han segado la vida de decenas de miles palestinos, en su mayoría mujeres y niños.


“Junto a este reclamo, mantendremos en alto las banderas de la solidaridad con el movimiento sindical. Al mismo tiempo, le ratificamos a la comunidad internacional que podrá siempre contar con la batalla permanente de Cuba frente a la injustica, la desigualdad y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo”.
Finalmente reiteró el llamado a la unidad, “la que nos ha traído hasta aquí y nos ha permitido sortear los retos más desafiantes”, y deviene arma estratégica de la Revolución.























