Reed, Fucik y los palestinos

El oficio de reportar, fotografiar, filmar, narrar historias sigue siendo en extremo arriesgado. En el Día Internacional del Periodista, homenaje de BOHEMIA a varios de nuestros colegas, de ayer y hoy


Como todos, los periodistas estamos hechas de valores, creencias e ideologías. Tanto es así que, nombres imprescindibles llegan a ser vilipendiados, perseguidos, debido a su militancia progresista en este océano de dominantes publicaciones aparentemente libres y veraces. Todavía se paga un “potosí” por el linchamiento físico o mediático. Se ultraja hasta la memoria. ¿El crimen? Decir la verdad, siempre perturbadora.

Rojo de Norteamérica

Las tropas israelíes han matado a 170 profesionales de la prensa palestinos. / mediaset.es

Un consorcio español –muy famoso y del que prescindiremos hacerle propaganda–, pretendidamente imparcial, denuesta las ideas de izquierdas aprovechando cada ocasión. Con ese tenor, identifica al estadounidense John Reed (1887-1920) como aventurero o rojo, despojándole de las vestiduras reporteriles. Denigran su obra caracterizándola como de “mucha fábula, pocos datos”. Fue comunista; a partir de ahí brindó verificación casuística con mirada comprometida. En México insurgente, utilizó con transparencia y respeto las fuentes. El mismísimo Pancho Villa le abrió puertas seguras al relato. Fue apasionado opositor a otra intervención norteamericana en tierra azteca, pues consideraba que cada nación debe saborear la independencia. Sus vívidos reportajes para Metropolitan alcanzaron fama, y se granjearon holgados honorarios.

Algo diametralmente diferente ocurre cuando expone sobre la configuración de un nuevo orden internacional sorprendente, ¡sorpresivo!, el cual cambió en Rusia, y el orbe todo, las correlaciones de poder, al darle a las masas, a los obreros, las riendas bajo guía marxista leninista, en demostración de la viabilidad del ideal socialista. Ni Washington, París, Berlín, ni Londres podían permitirlo. Mucho menos, leerlo. John Reed lo sabía. Al regresar a Nueva York las autoridades le confiscan, durante medio año, papeles y documentos. Tenía notoriedad por haber cubierto como corresponsal la primera conflagración mundial, aunque según criterio superior era estrictamente un “comunista entrometido” en conflictos sindicales. Estuvo detenido, y aun fichado acompaña huelgas y acusa a los Rockefeller.

Foto. / laizquierdadiario.com

En carta a su mentor, Lincoln Steffens, se quejó: “(…) ahora no tengo la posibilidad de escribir ni una sola palabra del libro más grande mi vida”. Contrariamente a lo afirmado en su contra, Reed demostró meticulosidad; incluso los carteles propagandísticos soviéticos le nutrieron la materia prima periodística. Va a la vanguardia de las técnicas repitiendo las mismas utilizadas en México: convive con familias rusas; entrevista a grandes personalidades; entre ellas, Trotsky. Luego, en un mes y con mucho café encima entregó Los diez días que estremecieron al mundo, pieza clásica sobre la Revolución de Octubre. El líder titánico, parteaguas histórico, Lenin, prologó la edición rusa, en  1919: “Desde el fondo de mi corazón lo recomiendo a los obreros de todos los países (…) ya que describe de manera verídica y extraordinariamente viva acontecimientos de grande importancia para comprender lo que es la revolución proletaria, lo que es la dictadura del proletariado (…) sin duda alguna, ayudará a esclarecer este fundamental problema del movimiento obrero universal”. Reed reposa en Moscú, a los pies del Kremlin. (1)

Contra las tinieblas

En homenaje al valor de Julius Fucik, se instaura el Día Internacional del Periodista . / anred.org

Una de las voces descalificadas, sobre la que hoy se tiende un manto de silencio, es asimismo comunista: el checo Julius Fucik (1903-1943), enérgico antifascista. Hubo un tiempo en que estuvo de “moda”, gracias a la monumental frase: “Hombres, os he amado, estad alertas”. El 8 de septiembre, Día Internacional del Periodista, le rinde honores.

Con el derrumbe del “socialismo real”, es para algunos reconvertidos, de categoría “obsoleta”. Eso quieren hacernos creer las plataformas enmascaradas como “progres” y las abiertamente reaccionarias, unas y otras rampas indudables de la actual ultraderechización y las falsas noticias. Similar ocurre con los reciclados fascistas europeos o el trumpista Elon Musk, padrino de cuánto golpe de Estado hay. Fue esa prensa la que satanizó a Julian Assange, no comunista, pero sí gente cabal. Se le persiguió, juzgó, al asociar la libertad de expresión con su compromiso cívico. ¿Entonces?. La cacareada objetividad periodística no es tan objetiva…. A Joseph Goebbels,​​ ministro de Propaganda del Tercer Reich, le debemos: “Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convertirá en verdad”. El favorito de Hitler sometió a Fucik a un juicio falso, lo encarceló y mandó colgar en 1943. El periodista, también crítico literario, luchó hasta el último aliento a través del testimonio Reportaje al pie de la horca. Allí demuestra su amor hacia la Humanidad. Estrofas memorables lo describen: “Hemos vivido por la alegría; por la alegría hemos ido al combate y por ella morimos. Que la tristeza no sea unida nunca a nuestro nombre”. Su sonrisa desarma. (2)

En la boca del horror

Mohammed Saled, Premio Pulitzer de fotografía de noticias de última hora, captó el dolor de Inas Abu Maamar al acunar a su sobrina, Saly, asesinada en Khan Younis. / heraldo.es

“(…)Las explicaciones oficiales de Tel Aviv son inquilinas del ridículo: los agredidos son agresores, y los agresores, agredidos; los llevados a Israel a la fuerza son inmigrantes ilegales; quienes socorren a palestinos hambreados son cómplices de Hamas primero, terroristas de Hamas después, etc. Es vieja, muy vieja, la técnica del victimario victimizado”. Este comentario “¿inexplicable?” de otro colega y poeta argentino, Juan Gelman (1930-2014), en Página 12, -2010-, constata el goobeliano principio.

Más de 14 años después, similar retórica envuelve la masacre contra el pueblo palestino de Gaza. Reiteradamente el primer ministro Benjamín Netanyahu ordena muerte, destrucción. Poco importa que los fotorreporteros se vistan con chalecos identificativos, igual se les dispara. Por tal razón, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) otorgó a los reporteros palestinos que cubren la guerra el Premio Mundial a la Libertad de Prensa Guillermo Cano 2024. Antes, el 10 de noviembre de 2023, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) emitió la declaración solidaria “Genocidio en Palestina: la indiferencia y la manipulación son crímenes”, donde denuncia: “(…) Matar la verdad parece formar parte del operativo sionista con el asesoramiento desde Estados Unidos y el silencio y el apoyo cómplice de otros que se dicen muy defensores de los más sagrados derechos de los seres humanos. Los comunicadores de Gaza son los ojos de la guerra e Israel los ataca deliberadamente”.

La oficina de medios del Gobierno palestino en la Franja costera indica que, al día de hoy, las tropas israelíes han matado a 170 profesionales entre reporteros, corresponsales, fotógrafos. Mujeres y hombres, probados, valientes, empeñados en informar y desenmascarar la auténtica faz del opresor, envuelto en oropeles por esa otra prensa que le hace guiños de una legitimidad imposible de sostener cuando se exhibe a un niño amortajado. (3)

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3 comentarios

  1. muchas felicidades a los periodistas en su día internacional. Mucho pudiera hablarse de su papel en el curso de los acontecimientos mundiales. No por gusto se denomina cuarto poder a los medios de comunicación. son los adalides del bien y del mal, de la mentira y la verdad.

  2. Confieso que me ha impactado este estupendo comentario de María Victoria. Un sentido y contundente homenaje al consecuente ejercicio de una profesión formidable, cuando se la ejerce desde la defensa de la verdad y la dignidad, a todo riesgo. Y una denuncia a la falsa libertad y el culto a la mentira. Me encantó ese eje tan originalmente concebido y bien estructurado entre la obra periodística paradigmática de John Reed, Julius Fucik y los heroicos informadores palestinos, todos víctimas del mismo odio reaccionario a las causas más justas de los pueblos en lucha emancipadora contra la opresión. En suma, una lectura verdaderamente edificante y placentera. Felicidades a María Victoria, Bohemia y todos(a) los(a) colegas en esta entrañable fecha jamás olvidada.

  3. Conocimientos, información comunicación útil humanos propicia el periodismo justo honesto, veraz, militante a riesgo de su propia vida.
    Honrar sacrificio, esfuerzo a héroes y mártires históricos
    por eternas causas justas y redentoras universales

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