En innumerables ocasiones nuestros combatientes han demostrado la capacidad de poner toda su preparación, fuerzas y medios en función de lo principal: la vida humana
Despacho periodístico de un viejo colega consigna la completa disposición de fuerzas y medios pertenecientes a la Región Militar de Holguín, para realizar labores de rescate y salvamento en zonas y situaciones que así lo requieran, en dependencia de la trayectoria y comportamiento que tenga el peligroso huracán Melissa.
A quienes hemos vivido más años esa información no nos sorprende. Todo lo contrario, nos enorgullece, acentúa aún más las bases de confianza que siempre hemos tenido.
Debe ser porque desde muy pequeños hemos oído decir que no hay algo más importante para el país y la sociedad, que la vida de cada habitante.
Esa ha sido la razón por la cual, mientras en otras latitudes es “normal” que un meteoro cobre vidas, en Cuba han sido, comparativamente, muy pocas las víctimas fatales durante el azote de esos fenómenos.
No por casualidad, el país organiza los ejercicios Meteoro, encaminados a la preparación integral para enfrentar con éxito contingencias naturales, desastres y otros eventos similares.
La práctica ha demostrado, a su vez, que junto a los factores que intervienen en el sistema de defensa civil, las fuerzas armadas desempeñan un sensible rol, al poner en función de la vida humana potentes medios de transporte, vehículos anfibios, equipamiento y otros recursos, incluyendo helicópteros con personal de probada experiencia.
Fe testimonial de ello podrían ofrecer cientos de familias o personas, salvadas por jóvenes combatientes, en zonas inundadas, bajo intensas lluvias, fuertes rachas de viento o penetración del mar, donde la posibilidad de sobrevivir ha parecido tan lejana como real ha terminado siendo la aparición de esas manos salvadoras.
Ojalá no sea necesario ponerlas en acción ahora, porque el panorama asociado al huracán Melissa no lo demande… pero nadie ponga en duda que si hiciera falta, ahí estarán.


























