El cerdo acompaña al ser humano desde hace unos diez mil años, y su carne ha sido siempre una de las más celebradas. Se atribuye a Plinio el Viejo la idea de que ofrece cincuenta sabores frente al único de otros animales, y el cochinillo asado forma parte de la cocina castellana desde la época romana. Vestido con hierbas, el cerdo aparece en distintas cocinas. En Italia se realza con hierbas frescas y vinos robustos, y en otras regiones se prefieren marinadas de limón y hierbas a las salsas comerciales con mucho sodio, una opción más sana.
A Cuba llegó con la colonización. Los españoles introdujeron el animal en el Caribe durante el segundo viaje de Colón, en 1493. Desde entonces echó raíces en la isla: ya en el siglo XIX la prensa lo llamaba el plato indispensable y criollísimo de las fiestas, y asarlo era todo un acontecimiento.
En Nochebuena, el protagonista es el lechón asado, marinado desde la víspera en un mojo de naranja agria, ajo, orégano y comino. Ahí está el parentesco cubano con las hierbas: el orégano y el ajo del mojo cumplen la función aromática que en otras cocinas tienen el romero o el tomillo. Y la tradición regional no se detiene: en Ciego de Ávila se prepara un cerdo asado con mojo de piña, fruta por la que esa zona es reconocida.
- DATO CURIOSO. Dónde se come algo parecido: el cerdo asado es plato emblemático en Cuba y Puerto Rico (se le describe como plato nacional en ambos países), en República Dominicana (el cerdo a la puya) y en España (el cochinillo). Las hierbas aromáticas también lo acompañan en la cocina italiana y en la francesa.
Ingredientes:
•4 chuletas de cerdo
•Perejil picado
•2 dientes de ajo
•Pan rallado
•2 cucharadas de vinagre
•1 yema de huevo cocido
•Aceite
•Sal y pimienta
•Finas hierbas
Preparación:
Coloca las chuletas con un poquito de aceite, sal y pimienta en el horno. En un bol mezcla el pan rallado con el vinagre, el ajo, la yema de huevo, perejil, orégano, y finas hierbas. Machaca todo muy bien y añade aceite hasta crear una salsa. Saca las chuletas del horno cuando estén y agrégales esta salsa de hierbas. ¡Delicioso plato!


























