El titular de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ante el mandatario ruso, Vladimir Putin, se congratuló por la probada amistad. /actualidad-rt.com
El titular de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ante el mandatario ruso, Vladimir Putin, se congratuló por la probada amistad. /actualidad-rt.com

Amistad con telón bélico de fondo

El Canciller iraní, Abbas Araghchi, realizó valiosas visitas en las que analizó los acontecimientos regionales de guerra. Culminaron en Rusia


Es trascendental el respaldo de Rusia a la República Islámica de Irán. Aunque no lograra frenar la guerra, la postura firme del presidente ruso, Vladimir Putin, indica que ya el mundo se mueve en coordenadas diferentes a las de hace una década.

En el encuentro efectuado este 27 de abril entre el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y el mandatario eslavo (en el marco de una visita oficial), el primero señaló una verdad harto evidente: “A todos les ha quedado claro que Irán cuenta con amigos y aliados como la Federación de Rusia”, prestos a apoyar “en los momentos difíciles”.

De cualquier manera, tanto la parte euroasiática como la persa consideran que debe darse más amplio espacio a la diplomacia, de ahí que el canciller persa se siga moviendo por el mundo: Pakistán, Omán y Rusia. Esta postura sensata no debe interpretarse como una capitulación, pues Irán, desde el principio, se ha tomado muy en serio mirar al enemigo cara a cara para plantearle sus demandas, las cuales tienen el sustrato de la soberanía y la libre determinación, ya sea a la hora de exigir el cese de todas las sanciones estadounidenses y el derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos. Ambos elementos han sido desestimados por la parte negociadora de los EE.UU.

En este lapso de la extensión de la tregua a las guerras en Asia Occidental, el gobernante estadounidense, Donald Trump, sigue jactándose de haber logrado sus objetivos, muy especialmente la vigilancia férrea (militarización, diría yo) del Estrecho de Ormuz. Y es este el punto neurálgico cuando Irán se disponía a un control responsable de ese paso marítimo crucial para el orbe entero.

Sobre todos estos temas, Rusia tiene sus opiniones, empero en estos instantes complejos mantiene una posición firme del lado de Teherán. Por ejemplo, en varias ocasiones ha llamado al entendimiento, a la vez que condena la agresión no provocada de Israel y los EE.UU. contra Irán: El canciller Serguei Lavrov se ha pronunciado por una solución pacífica sin dejar de defender “los intereses de Irán y de todos los países de la región […], que también sufren la agresión desatada por Estados Unidos e Israel”.

Desde Rusia reiteran la transparencia iraní a la hora de llevar sus asuntos, pues “no ha violado ninguna obligación internacional, incluidas las relativas a su programa nuclear”. Es vital recordar el año 2015, cuando se firmó el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), aprobado incluso en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Asimismo, es importante recalcar que fue el propio Trump quien, dos años después, en 2017, lo destruyó. A partir de ahí, ha ido escalando las tensiones, derivadas, como se sabe, de un ataque no provocado a Teherán, siguiéndole los pasos al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, un criminal de guerra.

En momentos de tensa calma, el titular iraní de Exteriores asume con seriedad el cometido dado por las máximas autoridades de su país de conciliar intereses con algunos vecinos; entonces, en Omán, al hablar con el sultán Haitham bin Tariq Al Said solicitó crear mecanismos de seguridad colectiva en el Oriente Medio.

Y lo más significativo: ¡sin la participación yanqui! A ese tenor declaró: “La experiencia de la guerra impuesta a Irán durante 40 días demostró que la presencia militar estadounidense en los países de la región solo genera inseguridad y división”. Todavía es una idea a fructificar en la mente de los estadistas mesorientales…

Si bien esta noticia le dio la vuelta al orbe, lo sensacional en este minuto son las contundentes palabras de Putin: “Vemos con qué valentía y heroísmo el pueblo de Irán lucha por su independencia, por su soberanía. […] y que llegue la paz”.

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Un comentario

  1. Si, ese pueblo heroico de cultura milenaria merece la paz y la felicidad. Y podrán alcanzarlas. Me gustó el comentario.

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