A los cubanos y vietnamitas nos distingue el afecto mutuo; agosto y septiembre de 2025 lo constatan. Bohemia trae declaraciones especiales
Hanói vive sumergida en una intensa humedad, pero ni así merma la laboriosidad de sus hijas e hijos, ni el entusiasmo por las amistades y celebraciones históricas. En exclusiva para Bohemia, Le Quang Son, de la Asociación Cuba-Vietnam, refiere su sentir hacia la Revolución de agosto de 1945, la cual “encierra un gran significado al derrocar al colonialismo francés y al fascismo japonés, abolir el régimen feudal y abrir una era de independencia, libertad y socialismo para la nación. Con la Revolución de agosto nació la República Democrática de Vietnam (ahora la República Socialista de Vietnam), un Estado del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Por primera vez Vietnam apareció en el mapa mundial como un país independiente […] demostró que los pueblos oprimidos, si tienen una voluntad firme, una línea política creativa, se unen en la lucha por la independencia y saben aprovechar la fuerza de la época, inevitablemente triunfarán”.

La revista además contactó con Loc Thi Thuy, consultora estratégica del Instituto de Estudios Americanos de la Academia vietnamita de Ciencias Sociales, quien manifestó estar muy orgullosa de su nación. Al hablar en nombre de la intelectualidad de ese país indochino, destacó cómo agosto de 1945 cambió radicalmente la faz de su pueblo, para mejor. Vivazmente nos comentó sobre el colorido desfile militar, la marcialidad de los pasos, casi perfectos, la gran cantidad de personas en las calles, no siempre capitalinas, pues provinieron de todos los rincones para no perderse el agasajo, del papel de las jóvenes generaciones en la construcción del socialismo autóctono, del amor y la amistad hacia Cuba, la Tierra de la Libertad.
Me prometió que vendría a nuestro país a “hablar cubano” y a darme un super gigantesco abrazo. Feliz cerré la aplicación de WhatsApp y volví a la rutina del trabajo en esos caminos de la indagación periodística por Internet, la cual me remitió a nuestras fluidas relaciones bilaterales: de visita oficial en Vietnam, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, participó en Hanói en el impresionante desfile por el aniversario 80 de la Revolución de agosto y el Día Nacional de Vietnam, calificándolo de “bello, patriótico”, de legado independentista y unitario.

Asimismo, el 2 de septiembre 2025 el general de Ejército Raúl Castro Ruz, en un mensaje, congratuló al secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam: “El ejemplo de Vietnam invicto permanecerá por siempre en las páginas gloriosas de la historia, bajo la certera guía del entrañable Ho Chi Minh y el Partido Comunista, y servirá de ejemplo para todos los luchadores antimperialistas del mundo, la firme voluntad de continuar fortaleciendo las entrañables y ejemplares relaciones de hermandad, cooperación y solidaridad que unen a nuestros dos países”.

El día previo, Díaz-Canel asistió al acto por el aniversario 65 de nuestras relaciones bilaterales, que se conmemoran en diciembre venidero. Ambos países están en las antípodas del mundo, pero son cercanos gracias a la hermandad fraguada durante una vida de batallas y victorias descomunales. Precisamente sobre la Revolución de agosto dijo que fue “una epopeya de resonancia mundial que sacudió las bases del colonialismo en Asia y dio a luz al primer Estado democrático y popular del Sudeste Asiático, bajo la guía del Partido Comunista de Indochina, hoy Partido Comunista de Vietnam, y con el certero liderazgo de un revolucionario insigne para todos los tiempos, querido y admirado por los cubanos: el venerable presidente Ho Chi Minh”.
De igual forma, señaló que Cuba se honra profundamente de ser el primer país de América Latina que estableció relaciones diplomáticas con Vietnam, el 2 de diciembre de 1960, el primero en el mundo en fundar un Comité de Solidaridad con Vietnam del Sur y el primero en abrir sus aulas a jóvenes vietnamitas, en el año 1961. “Entre Vietnam y Cuba se ha forjado una relación tan excepcional que ha superado las pruebas del tiempo y se ha convertido en referencia obligada de amistad y cooperación, particularmente en tiempos de enormes desafíos para la paz”. Y prosigue: “Ese nexo peculiar trasciende formalismos y protocolos, porque nace y se afirma en tradiciones e identidades muy profundas, forjadas en los días en que el Comité cubano denunciaba de manera permanente los crímenes del imperialismo en Vietnam. Esa hermandad se hizo más entrañable cuando el líder histórico de la Revolución Cubana aseguró ante una inmensa multitud de cubanos que por Vietnam estábamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre”.
En otro pasaje indica: “Valoramos altamente el invariable apoyo de Vietnam en nuestra lucha contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto, y recrudecido por Estados Unidos, y la injusta e inaceptable inclusión de nuestro país en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo”. Especialmente agradeció el pronunciamiento de To Lam en el Segmento de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2024.
Bohemia seguirá de cerca las siguientes jornadas de hermanado intercambio.



















Un comentario
Bonita reseña en torno a esos acontecimientos conmemorativos tan importantes en la tierra de los anamitas que motivaron la atención de Martí, la admiración de Fidel y una entrañable y mutua amistad y solidaridad. Todo bien contado, breve y agradable, en el estilo con aliento literario de la autora, para quien, además, Vietnam toca fibras muy íntimas.