El servicio iba desde La Habana hasta Santiago de Cuba con paradas intermedias
Por Juan Hernández Machado
Más de dos siglos y medio han transcurrido desde que el Gobernador General de Cuba, radicado en la ciudad de Santiago de Cuba, solicitara en febrero de 1754 al Rey de España crear un servicio de correos en la colonia.
Este servicio fue finalmente autorizado mediante Real Orden del 26 de agosto de 1754 y entra en funcionamiento el 1⁰ de marzo de 1756 con el nombre de Correo General Ordinario.
El servicio iba desde La Habana hasta Santiago de Cuba con paradas intermedias en Guanabacoa, Matanzas, Santa Clara, Sancti Spíritus, Puerto Príncipe –hoy Camagüey– y Bayamo, tanto en el recorrido de ida como en el de regreso.
Para conmemorar el bicentenario de ese acontecimiento, las autoridades postales hicieron una emisión el 27 de marzo de 1956, consistente en dos valores: uno para correo ordinario con valor facial de cuatro centavos, que tiene al gobernador Cagigal de la Vega, y otro para correo aéreo, con valor facial de 12 centavos y muestra al obispo de La Habana, Agustín Morell de Santa Cruz, quien apoyó al gobernador en la instauración de tan importante servicio.
A pesar de la distancia en el tiempo, sirva este modesto trabajo como un sentido reconocimiento a estos precursores, a quienes agradecemos sus acciones por instaurar un servicio tan importante para nuestro país.





















