La historia de La Macorina fascina por su singular fusión de realidad y leyenda, así como por el retrato valiente de una mujer que desafió las normas de su tiempo. María Calvo, conocida popularmente como La Macorina, se destacó como pionera al ser la primera mujer en conducir un automóvil en Cuba. Su carisma, belleza y carácter la convirtieron en una figura emblemática y controvertida, rodeada de hombres adinerados que le ofrecieron lujos y respeto, lo que le permitió alcanzar una fama y fortuna inusuales para su época.
Hoy, la sección Bohemia Vieja invita a sus lectores a explorar la vida de La Macorina, un capítulo cautivador y revelador de la historia cubana que merece redescubrirse. El artículo, publicado en la edición 43 de la revista, el 26 de octubre de 1958, bajo la dirección de Guillermo Villarronda y acompañado de fotografías de Barcala, narra el recorrido vital de María Calvo, desde su juventud en Guanajay hasta sus amores, éxitos y caídas. A través de su testimonio y detalles inéditos, el texto capta tanto la fascinación que despertó en su época como la melancolía de su ocaso. Más que un simple reportaje, esta crónica ofrece un viaje íntimo y profundo que rescata la voz de una mujer que se atrevió a desafiar las convenciones sociales, dejando una huella imborrable en la memoria popular cubana.




















