La lucha grecorromana brilló en Santo Domingo. / Roberto Morejón
La lucha grecorromana brilló en Santo Domingo. / Roberto Morejón

Mucho y poco

¿Cómo nos fue en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026?


El lógico tercer lugar en la tabla general por países para la delegación cubana, se consolidó al bajarse el telón de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Y detrás quedó toda una estela de hechos, algunos felices, otros no tanto.

En la Isla fueron días de marcados contrastes. Los amantes del deporte extrañamos vivir frente al televisor. A diferencia de versiones anteriores de juegos múltiples, la agitada vida y los innumerables apagones, incluidas varias caídas completas del Sistema Electroenergético Nacional, nos hicieron imposible –me incluyo– disfrutar a pleno de la cita regional.

De todos modos, las noticias fueron llegando. Se comentó bastante lo hecho en deportes de combate, como el judo y las luchas. También en colectivos: hockey sobre césped y balonmano.

En cambio, dos habituales como boxeo y béisbol quedaron por debajo de las expectativas, así que los dejaremos para más adelante.

Hechos que nos marcaron

Así celebraron los varones de hockey sobre césped. / Roberto Morejón

Felizmente sobre el tatami las selecciones masculina y femenina cubanas dominaron las acciones por países con seis preseas de oro y cuatro de bronce, escoltadas por las anfitrionas dominicanas (3-2-6) y Venezuela (2-1-7), naciones que entre las tres se repartieron 11 de los 14 títulos en disputa.

Nuestros oros llegaron por intermedio de Dali Sentmanat (52 kg), Jonathan Chacón (60), Orlando Polanco (66), Marlon Herrera (73), Iván Silva (100) y Andy Granda (+100).

Cuba ratificó así su hegemonía histórica en el judo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, una disciplina incorporada al programa regional desde la edición de San Juan 1966 y en la cual la Isla ha mantenido un liderazgo sostenido en la categoría masculina y especialmente en la femenina.

En los colchones una cosecha de cuatro metales dorados significó mucho para el grupo de la grecorromana. Los campeones fueron Óscar Pino en 130 kilogramos (kg), Kevin de Armas (60), Yonat Véliz en (67) y Daniel Gregorich (87).

Las mujeres no fueron menos en la Libre. Cuatro títulos ratificaron una actuación sobresaliente.

Las muchachas de balonmano fueron muy superiores en la final. / Roberto Morejón

Greili Bencosme en los 50 kg, Laura Herin (53), Yaynelis Sanz (57) y Milaimy Marín (76), dominaron sus respectivas divisiones para subir a lo más alto del podio.

En atletismo también hubo actuaciones muy sobresalientes. Esperadas algunas, como la supremacía de Leyanis Pérez y Liadagmis Povea, oro y plata en el triple salto. Así como la menos tradicional conquista del cetro en los 5 000 metros, a cargo de Anisleidis Ochoa. Igual de llamativo resultó el un-dos de Daily Cooper y la propia Ochoa, en los 1 500 para damas, desplazando a tercer y cuarto puestos a las atletas mexicanas, nación considerada potencia en estas distancias.

En cuanto a los deportes colectivos, destacaron hockey sobre césped y balonmano, en ambos casos para los dos sexos.

El hockey masculino se coronó tras derrotar en la final a su similar de Trinidad y Tobago, de manera dramática en tiempo extra 3-2.

Y el femenino hizo lo propio ante sus adversarias de México en la final. Otro tenso juego que se definió por penales. Una especie de revancha después de lo ocurrido hace tres años en San Salvador, cuando quedaron en plata una vez perdieron con las propias aztecas.

Estos son excelentes resultados para una disciplina carente de preparación y fogueo internacional.

Sobre el balonmano resumir que las féminas se impusieron sin piedad en la final ante la escuadra anfitriona 35-17, fueron muy superiores. Y los hombres también escalaron a lo más alto, aunque debieron emplearse a fondo para conseguir derrotar a un competitivo elenco de Puerto Rico 34-29.

Lo peor de Cuba

Entre béisbol y boxeo se repartieron las actuaciones menos alegres de la delegación cubana.

La pelota, nuestro pasatiempo nacional, decepcionó: se fue sin medallas. Y lo peor fue que ilusionó en el arranque.

Habían barrido en sus tres presentaciones de fase de grupos: Curazao 4-1, Puerto Rico 4-0 y República Dominicana 9-6 en extrainning.

Después de esas victorias consecutivas el director técnico Germán Mesa declaró ante la prensa acreditada al evento que se sentía satisfecho y explicó que su equipo funcionaba como una verdadera familia.

El colega Óscar Sánchez, enviado especial de Jit, lo describió así: “un equipo compacto, integral, con armas muy valiosas para responder ante cada compromiso o situaciones juego”.

Todos nos hacíamos la idea. Sin embargo, en la Super Ronda el panorama cambió bastante. Un solo éxito a costa de Colombia 3-0 y par de reveses: Panamá 6-2 y por primera vez en la historia de estas lides ante Nicaragua 6-5, nos despojaron de la posibilidad de discutir la final. Quedamos para el duelo por el bronce y en esa instancia también caímos, 9-1 a manos de Puerto Rico. En otras palabras, fuera del podio. Nunca había ocurrido algo así en seis décadas.

El boxeo también sacó una nota negativa. Por primera vez en 72 años Cuba terminó unos Juegos Centroamericanos y del Caribe sin un solo oro en la rama masculino. Desde México 1954 no pasaba algo similar.

Se habló de polémica y árbitros que favorecieron a los locales en el cartel final, pero mi criterio es que en la mayoría de los casos los nuestros se mostraron demasiado pasivos sobre el cuadrilátero. Y aquí solo haría un aparte con el caso de Yusnier Sorsano, ganador a la vista de todos de su combate y despojado del título.

Pero sabemos, por ocasiones anteriores, que en estos casos parejos los jueces suelen inclinarse a favor de los púgiles del país anfitrión. Y Santo Domingo no fue la excepción.

Cierro el deporte de los puños con un párrafo feliz. La medalla de oro de Dayira Mesa fue una muestra de que, como dije tras el aún cercano surgimiento del boxeo femenino en la Isla, las mujeres cubanas pueden boxear y hacerlo bien. Se ha demostrado desde siempre en otros deportes de combate.

Datos importantes

Los mejores 10 del medallero. / Gráfica: Boris Luis Cabrera

Para terminar, a modo de resumen, destacaré elementos de suma importancia.

Por Cuba se inscribieron 497 atletas (271 hombres y 226 mujeres), cuatro más que en la edición de San Salvador 2023, para intervenir en 42 disciplinas.

La conquista de 51 títulos, 48 preseas de plata y 56 de bronce, quedó por debajo de los 62 oros a que aspirábamos a partir de los análisis realizados por los colectivos técnicos.

De esas medallas doradas, 34 fueron conquistados por atletas o equipos a los que les estaban pronosticados. Y 23 de los 28 restantes de todos modos accedieron al podio.

Un total de 15 deportes aportaron títulos: atletismo (10), luchas (10), judo (6), canotaje (5), remo (4), taekwondo (3), ciclismo (2), levantamiento de pesas (2), hockey sobre césped (2), balonmano (2), boxeo (1), bádminton (1), ajedrez (1), karate (1) y voleibol de playa (1).

Hubo marcado dominio cubano en luchas, judo, hockey sobre césped, balonmano y voleibol de playa, que de conjunto tributaron 21 títulos y una medalla de plata.

Del total, 25 títulos emergieron del esfuerzo de nuestras féminas, también presentes en tres conseguidos en pruebas mixtas.

Se lograron 70 plazas en cinco deportes para los Juegos Panamericanos de Lima 2027 (balonmano, hockey sobre césped, atletismo, tiro con arco y gimnasia rítmica).

Una vez más se puso de manifiesto la impronta de los entrenadores cubanos en otras delegaciones: 106 tributaron a la obtención de 52 títulos, 58 medallas de plata y 83 de bronce, repartidos en 19 países.

En fin, han sido unos apuntes rápido tras la caída del telón.

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