Así lucía el Palmar de Junco durante sus primeros años. / ecured.cu
Así lucía el Palmar de Junco durante sus primeros años. / ecured.cu

Revivir la historia

El próximo 27 de diciembre se cumplirán 150 años del primer juego de béisbol registrado de manera oficial en Cuba


Presentaciones de libros, ponencias de especialistas, muestras de artes plásticas y, como colofón, un juego de béisbol entre niños, animarán una jornada especial durante dos días, con motivo del aniversario 150 del primer choque de pelota registrado de manera oficial en Cuba.

Las actividades comenzarán con un programa académico el próximo 13 de diciembre en la Biblioteca Nacional José Martí de La Habana. Destaca una presentación del autor Félix Julio Alfonso López, con quien me comuniqué vía WhatsApp.

«Se trata de una segunda edición de El Juego Galante: beisbol y sociedad en La Habana (1864-1895). Todavía no está impresa. Lo más probable es que se presente solo una versión digital, corregida y notablemente ampliada de esa que fue mi tesis doctoral, publicada originalmente en 2016″, dijo el destacado historiador, ensayista y profesor universitario.

También se presentarán otros libros y quedará inaugurada una exposición de artes plásticas dedicada al deporte de las bolas y los strikes.

Varios expertos, cubanos y extranjeros, se acercarán a los orígenes de nuestro pasatiempo nacional y harán referencia a su vínculo con otras naciones.

Finalmente, el sábado 14 de diciembre se efectuará un partido de niños. Sobre la grama del legendario Estadio Palmar de Junco, toparán dos equipos identificados como Habana y Matanzas, mismos nombres usados en el encuentro que la historia guarda en ese mismo recinto como el primero registrado en los archivos. Aunque claramente, se había jugado pelota en Cuba antes de aquel 27 de diciembre de 1874.

Por cierto, según una crónica publicada en el periódico El Artista cuatro días después, el 31 de diciembre, el equipo visitante de La Habana apaleó al local de Matanzas con pizarra final de 51-9.

Pero lo más importante fue lo que representó el hecho por sí solo, en una Cuba bajo el dominio de España, nación negada a permitir tal pasión por un deporte que ellos no practicaban.

Aquel fue el comienzo de algo grande, aunque lamentablemente, no se ve reflejado en la actualidad de nuestra pelota, la cual vive un período de fracasos constantes en la escena internacional.

El más reciente ocurrió en el Premier 12, lid en la cual registramos nuestra peor actuación en tres ediciones: onceno lugar.

Más allá de eso, en lo particular tengo el recuerdo, aún cercano en el tiempo, de lo que experimenté la tarde del 19 de octubre de 2021, día en el cual nuestro béisbol fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

Junto a varios colegas reflexioné sobre el pasado, presente y futuro del deporte que más amamos. Caminé por el césped del histórico Palmar de Junco y visité el Salón de la Fama del Béisbol de Matanzas, ubicado en el interior de esa instalación, la más antigua de su tipo activa en el mundo.

Quizá por esto último es que la esencia de aquellos tiempos parece perdurar allí.

Comparte en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te Recomendamos