Esas y otras irregularidades que afectan sensiblemente a la población son objeto de enfrentamiento mediante recorridos sorpresivos. Lo ideal: acción sistemática y efectiva, día a día
Demuestra, una vez más, Sancti Spíritus que se puede enfrentar con éxito un fenómeno tan inaceptable, injusto y dañino como las violaciones de precios en puntos de venta y establecimientos de toda la nación.
Un reciente recorrido por parte del grupo correspondiente permitió realizar 962 inspecciones, como resultado de las cuales fueron impuestas 805 multas por incongruencias de algún tipo, con un monto total superior al millón 470 mil pesos.

Tales datos traslucen el grado de indisciplina y la impunidad con que se viola lo establecido por parte de quienes venden distintos productos.
A diferencia del desagrado que provoca esa inspección en una parte de los visitados, la población ve con beneplácito los operativos, sobre todo cuando se realizan de forma sorpresiva, porque son una vía para detectar irregularidades, aplicar las medidas correspondientes, además de enseñar, educar, situar las cosas en su justo orden y ponerle coto al engaño y al abuso contra el consumidor.
Durante el mencionado periplo, fueron aplicadas, además, 64 ventas forzosas, y seis decomisos de productos, en tanto fueron detectados seis casos de ilegalidad.
Aunque esas acciones contribuyen a ir cerrando el cerco en torno al asunto, los resultados de dichos operativos o del ejercicio de acción conjunta para el control de los precios, indican que lo verdaderamente efectivo sería lograr una sistematicidad diaria, permanente, signada por el respeto que merece cada punto de venta, entidad, trabajador por cuenta propia o propietario de negocio, pero también con apego al rigor que demandan normas y leyes que están aprobadas y no siempre, ni por todos, son cumplidas.
Esos recorridos demuestran –y es evidente en Sancti Spíritus– que la escasez de inspectores se puede atenuar mediante la integración de personal capacitado y competente perteneciente a las propias estructuras de inspección, Trabajo y Seguridad Social, la pesca, salud, higiene y epidemiología, la PNR, transporte, Fiscalía, el Banco, Comercio Interior…
Según explica Maida Yadró Díaz, jefa del grupo de supervisión de la inspección provincial, de acuerdo con la gravedad de la violación detectada se puede aplicar desde una advertencia o multa, hasta el cierre de establecimiento con retiro del proyecto.
Ojalá nunca hubiera que actuar de ese modo; lamentablemente hay quienes olvidan el llamado a la legalidad, ignoran conscientemente las vicisitudes que atraviesa el país y las consiguientes necesidades de la población, sacan provecho de ello, violan precios topados y concertados, pasarelas de pago y cometen el error de considerarse por encima de la ley, del pueblo que las aprueba, y eso no se debe tolerar tranquilamente


















