El canciller Bruno Rodríguez Parrilla expone en La Habana el informe anual acerca del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba, destacando el impacto profundo impacto negativo que esta medida implica en el bienestar de las familias cubanas. / Jorge Luis Sánchez Rivera
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla expone en La Habana el informe anual acerca del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba, destacando el impacto profundo impacto negativo que esta medida implica en el bienestar de las familias cubanas. / Jorge Luis Sánchez Rivera

Un crimen en cifras

 El bloqueo genera un daño humanitario extraordinario el cual no es posible cuantificar en números y cuyas consecuencias se evidencian dramáticamente en las carencias que debe enfrentar a diario el pueblo cubano


El impacto emocional, económico y social del bloqueo impuesto por Estados Unidos sobre Cuba trasciende cualquier cifra y afecta profundamente a las familias cubanas. No menos de tres generaciones han nacido bajo esta cruel política, más del 80 por ciento de los cubanos que actualmente habitan el país, así sí lo afirmó el canciller Bruno Rodríguez Parrilla este miércoles en La Habana al presentar el informe anual sobre los daños causados por el cerco  económico, comercial y financiero durante el período comprendido entre marzo de 2024 y febrero de 2025.

Rodríguez Parrilla destacó que las consecuencias de esta política se traducen en carencias palpables y en una realidad que no puede negarse. Al ilustrar la magnitud del daño, precisó que, en apenas 60 días de bloqueo, Cuba sufre pérdidas económicas de 1 600 millones de dólares, monto equivalente al costo del combustible necesario para mantener la generación eléctrica del país. En otras palabras, si durante dos meses el bloqueo cesara, Cuba contaría con recursos suficientes que garanticen el suministro de electricidad.

En relación con el informe anterior, el canciller señaló un aumento cercano al 50% en los daños económicos ocasionados, que ahora se estiman en 7 556 millones de dólares solo en este último año analizado. Las pérdidas acumuladas alcanzan los 170 677 millones de dólares a precios actuales; y si se toma en cuenta el valor del oro en el mercado internacional, esta cifra supera los 2,1 billones de dólares, una cantidad extraordinaria en cualquier economía, máxime en una insular y en vías de desarrollo como la cubana.

Refiriéndose a la espuria lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, en la que nuestro país ha sido fraudulentamente reincorporado, refirió el canciller cubano que constituye una vulgar herramienta con motivaciones políticas. / Jorge Luis Sánchez Rivera

En su explicación de la dimensión del impacto, Rodríguez Parrilla puso otros ejemplos: cinco días de bloqueo equivalen al financiamiento con el que se puede reparar una central termoeléctrica como la Antonio Guiteras o la Carlos Manuel de Céspedes, cuestión agravada porque recientemente esta última sufrió la imposibilidad de recibir asistencia técnica por componentes con más de un diez por ciento de origen estadounidense.

Otros datos relevantes del informe incluyen que 12 días de bloqueo significan el costo anual del mantenimiento del sistema eléctrico (250 millones de dólares), y un solo mes de cerco económico corresponde a la inversión destinada en 2025 al plan nacional de energía solar (unos 600 millones).

Además, en dos meses se podría cubrir un año entero de la entrega de la canasta familiar normada. En 16 días se podría financiar el cuadro básico nacional de medicamentos (339 millones), mientras que solo 14 horas equivalen al gasto que se requiere en la adquisición la insulina que necesitan todos los diabéticos en Cuba. Cuatro meses representan el costo de renovación de la flota de ómnibus del transporte público (2 850 millones), y apenas dos horas traducen el monto requerido en medicinas de cardiología y neurología, así como alimentos destinados a niños con enfermedades metabólicas.

El impacto también alcanza la educación especializada: solo 19 minutos de bloqueo suponen el monto para adquirir sillas de ruedas destinadas a escuelas de niños con discapacidades motoras e intelectuales.

También hizo mención al grave impacto que ha tenido la política migratoria estadounidense, selectiva hacia los ciudadanos cubanos, particularmente en la pérdida de personal calificado, lo que representa un daño significativo al desarrollo económico y social.

El canciller también denunció que el cerco, agravado con medidas adicionales impuestas en el último año, ha provocado un aumento del 49% en los daños, equivalentes a 2 499 millones de dólares más que el período anterior. Este incremento se debe principalmente a la pérdida de ingresos por exportaciones que no se realizan (2 608 millones) y a la reubicación geográfica del comercio cubano (más de 1 212 millones).

Rodríguez Parrilla puntualizó que sin el estrangulamiento económico impuesto la economía cubana habría crecido un 9.2% en el último año. Esta política es el principal obstáculo de la recuperación económica de Cuba, frenando tanto la gestión estatal como la no estatal.

Al referirse a la cuestionable inclusión fraudulenta de Cuba en la lista espuria de países supuestamente patrocinadores del terrorismo, durante la segunda administración de Trump, Rodríguez Parrilla destacó que esta medida no es más que una vulgar herramienta política motivada por intereses ajenos a la verdad y al derecho internacional. En este escenario, el canciller anunció que los próximos 28 y 29 de octubre la Asamblea General de Naciones Unidas debatirá nuevamente el proyecto de resolución para poner fin a esta política hostil, que contará con un apoyo prácticamente unánime del mundo, pese al contexto global marcado por el unilateralismo y las políticas agresivas de Estados Unidos hacia Cuba y otras naciones.

Haciendo alusión a la escalada belicista del imperio yanqui en aguas del Mar Caribe el titular señaló que Estados Unidos constituye el epicentro del lavado de activos financieros relacionados con el narcotráfico, situación que evidencia su hipocresía al criminalizar y estigmatizar a los países de nuestra región, una clara muestra de su doble moral.

El ministro añadió que el senador Marco Rubio lleva adelante una agenda personal y violenta, claramente diseñada a fomentar un cambio de régimen en Cuba y otros países, lo que atenta contra la soberanía nacional y socava las vías diplomáticas; no obstante, reiteró la disposición del gobierno cubano de entablar un diálogo con Estados Unidos fundamentado en principios innegociables: el respeto mutuo, la autodeterminación y la no intromisión en asuntos internos.

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