A las puertas del inicio de la Serie Nacional 64 me “lanzo en la piscina” y propongo mis candidatos para jugar los play off
Foto. / Jorge Luis Sánchez Rivera
La Serie Nacional 64 está al doblar de la esquina. El grito de ¡play ball! se escuchará al unísono en ocho estadios de béisbol cubanos el próximo martes 2 de septiembre, a las dos de la tarde.
Uno de ellos será el Julio Antonio Mella, que se vestirá de gala para la inauguración oficial y el encuentro que rememora la última final entre los vigentes campeones, Las Tunas, y el segundo lugar, Pinar del Río.
Como de costumbre se impone un pronóstico precompetencia. Así que voy rápidamente a adelantar: los Leñadores deben ser uno de los protagonistas de la postemporada.
Los dirigidos por Abeicy Pantoja saben bien lo que es jugar y ganar en estas instancias. Su tanda ofensiva es de las más temidas del país y su pitcheo, sin grandes nombres, ha estado siempre a la altura, especialmente a la hora de llamar al bullpen.
Industriales y Santiago son también superiores en el papel. De hecho, el cuerpo de lanzadores de los azules es a mi juicio, junto al de Sancti Spíritus, el más completo del campeonato: Pavel Hernández, Raymond Figueredo, Rafael Perdomo, Frank Herrera, Remberto Barreto, Fher Cejas, Maykel Taylor…
Y las Avispas, que ya tenían un lineup compacto, con nombres entre los que encuentran Yoelkis Guibert y Yoel Yanqui, se reforzaron con el regreso de Jeison Martínez y Edilse Silva, provenientes de Mayabeque y Holguín, respectivamente. El bateo debe ser la principal arma de los indómitos.
Matanzas es otro a considerar, tendencia mantenida en los últimos años, y por supuesto no deberán faltar Granma y Sancti Spíritus, que se han convertido en habituales. Los Gallos, como decía antes, con un staff de pitcheo poderoso: Ariel Zerquera, José Isaías Grandales, Yankiel Mauris, José Eduardo Santos…
Finalmente creo que Ciego de Ávila y Guantánamo cerrarán los clasificados. La dirección de Danny Miranda será nuevamente clave para los Tigres, ahora sin un “todos estrellas”, así ocurrió en la III Liga Élite cuando se coronaron. Es una escuadra plagada de juventud: 24 años la edad promedio y 18 novatos. Así y todo tengo mucha confianza en la gestión de su mánager.
Por cierto, recordemos especialmente que el jardinero Leonelkis Escalante fue importantísimo en el éxito de los centrales en el torneo selectivo y ahora defenderá los colores de sus Indios.
Dicho esto, los del extremo oriental pudieran ser el “equipo sorpresa”, pues tienen también mucho talento entre sus figuras jóvenes, tal es el caso de Víctor Manuel Denis (21 años), quien vivirá apenas su segunda Serie Nacional, sin embargo bateó un average de 440 en el recién finalizado Campeonato sub-23.
Sería un justo regalo a su fiel afición –suele llenar el Nguyen Van Troi– verles sobrepasar los 75 encuentros de la etapa regular, algo que estuvieron a punto de hacer el curso pasado, cuando terminaron novenos.
Así que repasemos: Las Tunas, Industriales, Santiago de Cuba, Matanzas, Granma, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Guantánamo, son mis ocho fantásticos, los elegidos para jugar la postemporada de la Serie Nacional 64. Usted a lo mejor coincide en algunos y en otros no. Así de rico es el deporte de las bolas y los strikes.
Para finalizar, deslizo a continuación algunos datos muy curiosos que me brindó el estadístico Rodolfo Álvarez.

Resulta que septiembre es un mes atípico en las lides beisboleras cubanas, pues de 63 series nacionales solo se ha visto acción en siete, todas consecutivas (de la 54 a la 60).
Estos son los números de los 16 elencos en el noveno mes del año en cuanto a victorias y derrotas:
IND (77-39)
MTZ (75-40)
GRA (68-47)
LTU (65-50)
CAV (63-54)
VCL (59-59)
SSP (58-60)
HOL (58-60)
SCU (58-62)
PRI (56-57)
IJV (56-58)
CMG (54-56)
MAY (48-67)
CFG (45-68)
GTM (45-70)
ART (44-68)
Al concluir septiembre, si no hay suspensiones, cada equipo habrá jugado 21 desafíos, que representan el 28 por ciento de los partidos de la etapa clasificatoria.
Así que este no es para nada un dato menor en la carrera hacia la postemporada. Suerte a todos y afinen las gargantas para pegar bien alto el grito de ¡play ball!


























