Durante los siglos XVI al XVIII, los ataques de corsarios y piratas fueron una constante contra el archipiélago cubano, con especial incidencia en la región sur-oriental. Esas incursiones expresaban el pulso de las grandes potencias europeas frente al poder naval y terrestre de la Corona española en el Caribe.
La sección Bohemia Vieja reproduce hoy el artículo «Corsarios en Manzanillo», del destacado historiador y periodista Rafael Esténger, publicado originalmente en la edición 6 de la revista, correspondiente al 5 de febrero de 1950.
El texto reconstruye el asalto protagonizado el 6 de octubre de 1819 por un corsario inglés, así como el rechazo de la población criolla, que logró arrebatarle la bandera al enemigo, un hecho que se conmemoró hasta 1870.
Además, el artículo analiza la influencia de aquel acontecimiento en la vida de Carlos Manuel de Céspedes y presenta un texto poco conocido del Padre de la Patria sobre el suceso, publicado en varios periódicos orientales durante octubre de 1857.


























