Repaso de la vida japonesa, en relación consigo misma y con respecto a Cuba. Diálogo con su máximo representante diplomático en La Habana
Casi siempre cuando se habla de nuestra aproximación primera al Japón se menciona al samurái Hasekura Tsunenaga, de paso por La Villa de San Cristóbal, en 1614, procedente de México y en tránsito hacia Europa. También se hace énfasis en la fascinación nacional por las artes marciales llegadas del lejano Oriente, una que ha prendido en muchas de las prácticas cotidianas de tantas niñas y niños cubanos. No obstante estos dos hechos irrefutables, en 2025 habrá otros lazos para enorgullecerse, pues conmemoraremos en Cuba el aniversario 127 de la inmigración japonesa. De esa etapa de arribos hasta acá hemos aprendido a admirarnos mutuamente, sentimiento al que la sede diplomática de Tokio tanto aporta.

Por eso Bohemia contactóal embajador extraordinario y plenipotenciario, el señor Nakamura Kazuhito, quien recién se estrena en dicha labor en la mayor nación de las Antillas. Dada la curiosidad que despierta Japón, pactamos una entrevista que nos fue gustosamente concedida.
“Aunque llevo poco tiempo en Cuba, apenas cinco meses, ya he visitado a Artemisa; allí fuimos para la ayuda de emergencia (por el último ciclón). También la Isla de la Juventud, Ciego de Ávila, Camagüey, Santiago de Cuba y Cienfuegos. Todo lo visto me impresiona mucho. A mí me impresiona mucho la fuerza de los jóvenes, incluidos los nikkei, es decir, los descendientes japoneses –en cada lugar donde se encuentran son muy activos–, y aquellos cubanos que difunden la cultura y los logros de la sociedad japonesa. Nosotros nos damos cuenta de la importancia de involucrar a estos últimos junto con los nikkei. Ambas fuerzas necesitamos reactivarlas y revitalizarlas, de modo que nos gustaría apoyarles lo más posible.”
Con brillo en los ojos y júbilo en la voz, nos informó de su visita a la comunidad de Cocodrilo, en la Isla de la Juventud. De ella admiró sus paisajes. Sin embargo, su viaje tuvo un objetivo muy humano: el 30 de enero presenció in situ los avances del “Proyecto de mejoras de la calidad del agua potable” en esa localidad, en el contexto de la Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana (APC) de la Embajada de Japón. Para el señor Nakamura se trató de algo muy significativo, pues comprobó “la mucha alegría de los residentes de la zona; fue una tremenda experiencia, lo cual demuestra que pudimos contribuir a su bienestar en la vida diaria con una planta desalinizadora de agua potable. De igual manera, eso significa una gran alegría para nosotros”.
Contada con entusiasmo la vivencia, pasamos al cuestionario, dividido en dos partes: la primera, sobre su realidad nacional, y la otra, dedicada a los vínculos bilaterales.
Japón por dentro
Algunas fuentes consultadas –internacionales y japonesas– refieren que, en términos anuales, la economía japonesa apenas creció 0,1 por ciento durante el 2024. Señalan que ello evidencia un estancamiento. A la luz de ello:
–¿Cuáles son los vaticinios para 2025?
–Hoy en día algunos dirían que la economía japonesa está estancada, pero ya hemos pasado una época en la que competimos con otros países por crecimiento económico y las clasificaciones globales. Podría decirse que Japón es una sociedad muy madura. Este año 2025 yo pienso que anda bien, con un mismo tono, ni muy buena, ni muy mala. Ahora nosotros apostamos por una sociedad de equilibrio de contracción gradual, teniendo en cuenta la alta tasa de envejecimiento y la poca natalidad. Por lo que no podríamos disfrutar de mayor crecimiento económico, como otros países en desarrollo. En ese sentido, nosotros tenemos que darnos cuenta de darle mayor importancia a un mejor bienestar del pueblo, sobre todo a los ancianos, que son mayoría entre la población japonesa, y llenos de capacidad para seguir trabajando. Otra cosa: ahora con las estadísticas de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) estamos situados en la posición 21 y no es necesariamente correcto medir el poder económico solamente basados en el crecimiento en ese sentido. En el caso de Japón tenemos que tener en cuenta la influencia de la devaluación de nuestra moneda, el yen. Y al calcular en dólares la cifra disminuye, eso no significa que estén bajando las fuerzas económicas de Japón.
–¿Cómo puede este año ir en un camino ascendente si hay en la región de Asia varias naciones poderosas y también por la política de aranceles que algunos llevan en el mundo?
–Hay muchas potencias emergentes en Asia. Es verdad que tenemos que competir con ellos, pero en estos momentos empresas japonesas empiezan a volver a nuestro país, aprovechando la devaluación del yen, siendo más factible y barato fabricar productos japoneses en Japón que en otras naciones asiáticas. Se trata de una tendencia nueva, por lo cual tenemos una posición optimista. También hay decisiones de algunos países de aumentar aranceles, por supuesto que no es deseable, mas tenemos todavía alta competitividad de nuestros productos, y ese aumento arancelario no disminuye la calidad, por lo que podemos disfrutar de la exportación de los productos japoneses y eso es lo que quiero destacar.

–¿Cuáles son las principales líneas japonesas de actuación en la Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC?
–La prosperidad de la economía japonesa se sostiene en el libre comercio y en las inversiones en el mundo. Por eso nos hemos esforzado mucho en promover estos dos aspectos. Por ejemplo, en la APEC, este es un esquema para promover inversiones y comercios entre países de Asia, el Pacifico y algunas naciones de América Latina, y para nosotros es importante seguir este camino y eso seguirá siendo así de hoy en adelante.
–¿Puede Japón seguir siendo líder en altas tecnologías? ¿algunas perspectivas positivas?
–En este campo, tenemos un producto en el cual depositamos muchas esperanzas. Este es la nueva energía, hidrógeno-amoniaco. Esta es una nueva tecnología de descarbonización. En ella depositamos muchas esperanzas para desempeñar un papel de liderazgo. Hay mucha competitividad en este campo de las llamadas energías limpias y en eso estamos muy avanzados.
–¿Qué se pretende con los subsidios para la crianza de los hijos en todo el país y a partir del tercer hijo la ayuda de 30 000 yenes?
–En Japón hay poca natalidad, por lo que hay que ofrecerles ventajas a las familias, estimulando a los padres a que tengan un mayor número de hijas e hijos. Las familias, los padres, sufren por el alto precio de la vida cotidiana, por lo que no quieren tener más hijos; por eso, para aliviarles la carga económica de la familia, del hogar, el gobierno japonés decidió estos subsidios, pero no sé hasta qué punto podría tener un efecto positivo, puesto que el alto envejecimiento no se puede solucionar con estas medidas; sin embargo, estas medidas son positivas para la natalidad.
–¿Qué sintió la sociedad japonesa cuando la Nihon Hidanko, ONG creada con los Hibakusha, o sea, los sobrevivientes de las bombas atómicas lanzadas contra Hiroshima y Nagasaki, recibió por fin el Premio Nobel de la Paz 2025?
–Con este Premio Nobel la sociedad japonesa se siente muy agradecida y honrada, lo cual demuestra el reconocimiento del esfuerzo y las actividades de esta organización. Yo espero que sirva de ejemplo y promueva el desarme nuclear del mundo, siendo este un deseo esencial y verdadero de todo el pueblo japonés.

Relaciones bilaterales
–¿Cómo son en estos momentos nuestras relaciones económico-comerciales?
–Nuestros nexos económicos están a la baja en comparación con las décadas de los sesenta y los setenta, pero existen días soleados y días tormentosos; hay raíces sembradas por nuestros antecesores y ellas siguen siendo muy fuertes, por lo que en el futuro cercano podríamos disfrutar de una cosecha fructífera. Ahora, es verdad que estamos a la baja por la situación económica de ustedes, también por el problema de la deuda con las empresas japonesas, por lo que la mayoría de ellas tienen en Cuba una actividad muy baja, pero hay que esperar el futuro cercano, y estoy convencido de que vendrá otra vez la bonanza en términos de relaciones económicas entre nuestras dos naciones. Soy optimista en ese sentido porque están sembradas las semillas con raíces muy fuertes que siguen estando vivas.
–En La Habana existe una Oficina de la Agencia de Cooperación Internacional (JICA), la cual se guía por el principio de “Apoyo para el desarrollo sostenible”. ¿Por qué desde esa idea?
–Nosotros apoyamos a otros países. No damos pescados, sino la manera de pescar, eso es a lo que se refiere la sostenibilidad. Y nosotros nos alegramos mucho de que cada país tenga desarrollo humano, incluida Cuba. Pero lo más importante es que por su esfuerzo propio logren sostenerse con resultado fructífero. En eso radica nuestro concepto de cooperación técnica, en la sostenibilidad.
–Su embajada aquí promueve la celebración de la Jornada de la Cultura Japonesa en La Habana, –por regla general de septiembre a octubre–. ¿Ya se ha pensado cuáles pudieran ser los ejes de esa tan gustada celebración en este 2025?
–El pasado año tuvimos un gran involucramiento de la participación juvenil y en este también nos gustaría seguir con tal idea. Puesto que cuando visité cada zona rural sentí mucha dinámica y actividad de los jóvenes en su vínculo e interés hacia la cultura japonesa. Entonces nos gustaría aprovechar esa energía juvenil en activar acciones organizadas por ellos. Cuando miramos el desarrollo orientado al futuro entre Cuba y Japón nos gustaría continuar el camino de darle participación a los jóvenes.
– ¿Cómo son nuestras relaciones políticas?
–Como ustedes saben, en 2016 el entonces primer ministro, Shinzo Abe, estuvo acá y en igual fecha nos visitó el presidente de Cuba, Díaz-Canel (en esa oportunidad como primer vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros). En 2022 también lo hizo el primer ministro cubano, Manuel Marrero. Ahora estamos esperando un mayor diálogo político entre las partes al más alto nivel. Este año de 2025, tenemos previsto una Exposición en Osaka; hemos invitado a todos los países, incluida por supuesto Cuba, por lo que tenemos muchas esperanzas de que vayan a nuestro país algunos de los altos cargos cubanos. Así que a través de ellas nos gustaría conseguir la oportunidad de profundizar nuestros diálogos políticos. En un mundo muy caótico como el de esta época, es muy necesario fortalecer nuestras relaciones y con mayor frecuencia tener oportunidad de un dialogo mutuo para un mejor entendimiento. Ese es nuestro deseo.
–¿Qué anima a Japón, cada año, a respaldar a Cuba en la ONU en la resolución contra el bloqueo de los Estados Unidos?
–En las relaciones internacionales nosotros no apoyamos la aplicación extraterritorial de las leyes nacionales de cualquier país, incluso de los Estados Unidos, por lo que, de acuerdo con los principios del derecho internacional, seguimos nuestra política. Nosotros tenemos que proteger los intereses de las empresas japonesas. El bloqueo de los Estados Unidos influye negativamente en las empresas de otros países, también en las de Japón.
En el conocimiento mutuo radica el entendimiento; por esa admiración compartida, vamos Cuba y Japón.


























