El debate crece junto a la espera de los play off de la Serie Nacional 64
Como un convaleciente de chikungunya, la etapa final de la fase clasificatoria camina lentamente.
Los juegos suspendidos del calendario regular se han ido recuperando poco a poco, en medio de los muchos problemas los cuales se han expandido durante estos meses. Desde la propia enfermedad, capaz de afectar a los equipos casi por completo, hasta otros de carácter logístico.
Aunque debo decir también que hubo partidos con características de postemporada en pleno fin de año. Tensos, a grada llena. Y aún falta.
Las subseries que se fueron reprogramando sobre la marcha agregaron un extra al suspenso y mantuvieron en vilo a la afición.
Tanto es así, que a estas alturas del año sabemos poco sobre lo que seguirá después. De momento Mayabeque enfrentará a Industriales en cuartos de final. En cambio, el octavo cupo no está definido aún, ni tampoco las otras posiciones en la tabla de los ya clasificados, salvo la de Las Tunas.
El resto de los cruces son una incógnita. Entre los invitados, aún sin rivales, hay que subrayar precisamente a los Leñadores. Bicampeones defensores y para mí, los favoritos a repetir el título. Acostumbrados a imponerse en las etapas decisivas, con un mánager ganador al frente como ha demostrado ser Abeyci Pantoja.
Su contrincante estará entre Cienfuegos, Pinar del Río y Villa Clara, un trío de aspirantes a la octava casilla. A propósito, los tres ganaron sus respectivos compromisos del pasado domingo y mantienen viva la puja.
En caso de ser los Naranjas, sería un recordatorio de la final de la Serie 58, la primera corona histórica de Las Tunas. Si fueran los Pativerdes –ocupantes oficialmente de la octava plaza– habría que esforzar menos la mente, pues se vieron en la disputa por el trono el curso pasado, y también se impusieron los orientales.
La Serie Nacional 64 volverá a la acción el próximo 4 de enero, cuando Villa Clara prosiga con su deuda de partidos pendientes. Al mismo tiempo será reanudado el compromiso sellado entre Holguín y Pinar del Río. Los Cachorros asegurarían con el éxito la segunda posición y el boleto directo a la Liga Élite, además de que le darían entrada a los Elefantes, quienes tendrían a favor haber vencido a los pinareños en el duelo particular. Ambos cerrarían con balance de 39-36.
Solo después de aclarado este panorama, arrancarían los siempre atractivos play off.

A propósito del polémico e inédito formato (dos juegos en casa del peor ubicado y los tres restantes, de ser necesarios cuarto y quinto, en casa del elenco de mejor récord) les comparto un interesante dato del estadístico Rodolfo Álvarez.
Resulta que en los cuartos de final de cinco juegos al mejor de tres en Series Nacionales, el que comenzó como local, al terminar la Serie tuvo balance de 33 victorias y 15 derrotas, es decir, el 69 por ciento de las veces pasó a semifinales. El que ganó el primer partido como local (25-6) y el visitante (9-8).
Claro que, de la Serie 39 a la 47, además de la edición 60, se empleó el más justo de los formatos (2-2-1) con ventaja de un hipotético quinto partido en casa del más ganador en la regular.
La versión 60 fue peculiar porque todos los compromisos se desarrollaron en terrenos neutrales, a consecuencia de la covid-19.
Lo cierto es que una cosa sí queda clara. Jugar de local siempre da ventaja. Entonces, empezar con dos partidos en casa del peor ubicado, deja abierta la puerta para poner contra la pared al que mejor lo hizo en la etapa inicial, en caso de que ahora arranque mal y pierda ese par de choques al hilo.
Pero es lo que hay. Tocará a los equipos hacer los ajustes necesarios. Asegurar un triunfo de visitante a toda costa. Mover las piezas del staff de pitcheo de manera inteligente será clave.
Esperemos más choques reñidos y las emociones que siempre trae consigo la postemporada. Suerte a todos y que gane el mejor sobre el terreno.


















