El Ballet Nacional de Cuba, Patrimonio Cultural de la Nación, bajo la dirección general de Viengsay Valdés, ofreció una serie de presentaciones en la habanera Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba con la obra Don Quijote.
La muestra artística fue dedicada a su primera coreógrafa Alicia Alonso, con motivo del aniversario 105 del natalicio de la prima ballerina assoluta. La puesta, que se inspiró en la obra de Marius Pepita, con la versión de Alexander Gorski, se desarrolla en la España invadida por los franceses a principios del siglo XIX.
El relato prende en públicos de diferentes generaciones. Don Quijote, hidalgo caballero que defiende el amor, la libertad, la justicia, y su fiel escudero Sancho Panza, son aclamados por el pueblo para recabar su ayuda. La historia transcurre en una plaza de Castilla, donde los protagonistas defienden su ser y quehacer en el escenario. Kitri, la heroína, Lorenzo, su padre, Camacho, un noble rico francés, Basilio, el hombre que la ama: las soberbias interpretaciones brillan en la escena con sus respectivos personajes. Misterios, secretos, audacias inusitadas lideraron en una historia conmovedora, provocadora de un sinfín de emociones difíciles de olvidar.
































Un comentario
Un artículo excelente como siempre así como las imágenes a que nos tiene acostumbrados. Es imprescindible mencionar el altísimo nivel interpretativo de nuestros bailarines del Ballet Nacional de Cuba