Crece rechazo a agresión contra Venezuela, dentro y fuera de Cuba
La agresión militar directa de Estados Unidos contra Venezuela ha tenido marcada repercusión a todo lo largo y ancho del país.
Aun cuando tal amenaza gravitaba desde hace meses sobre la hermana nación latinoamericana, el hecho ha conmocionado a millones de personas no solo dentro de Cuba, sino también en la arena internacional.
En su acercamiento a lo que en este minuto late a ras de sociedad, BOHEMIA ha podido acceder a opiniones como las que ofrecemos a continuación:
“Es una arbitrariedad más por parte del gobierno de Donald Trump, algo que no solamente afecta a Venezuela sino también a todo el continente y al mundo entero” –considera el ingeniero Oscar Enrique de la Cruz Coll, presidente de la Unidad Básica de Producción Cooperativa Guayos, asentada en la geografía espirituana.

“Según he podido ver en redes y en sitios digitales, varias voces se están levantando para condenar esa agresión. El mundo no debe quedar cruzado de brazos. Hace falta mucha solidaridad y que finalmente se pueda resolver el problema. Los venezolanos son nuestros hermanos y merecen todo el apoyo a su causa”, añade Coll.
Por su parte la joven avileña Daima Wilson Valentín opina: “esta vez el presidente norteamericano ha ido demasiado lejos. Su actitud no solo es repudiable sino también despreciable. Yo no sé hasta cuándo el mundo le va a permitir esas cosas. Se cree dueño del mundo, con derecho a imponer su voluntad, y no puede ser”.

Desde Bélgica, en declaraciones exclusivas para los lectores de nuestra revista, Katrien Demuynck, incansable activista por la paz y coordinadora del capítulo belga de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, lamenta que “el mundo occidental guarde silencio, aunque había suficientes indicios, como el enorme despliegue militar de Estados Unidos, el bombardeo de barcos pesqueros, el secuestro de petroleros, las amenazas de Trump y Rubio de que invadirían el país, la recompensa por la cabeza del presidente Maduro y las falsas acusaciones de tráfico de drogas y cárteles de ella.

“No hay ninguna prueba, todos lo saben y las Naciones Unidas lo confirman, pero parece ser suficiente pretexto para bombardear Caracas y secuestrar a un presidente electo.
“Aquí, en Bélgica se organizó de inmediato la solidaridad. Hubo una primera manifestación ante la embajada venezolana en Bruselas. Habrá una protesta ante la embajada norteamericana. Las reacciones oficiales son débiles. Mientras tanto, una de las dos grandes centrales sindicales se ha pronunciado en solidaridad con Venezuela y también el Partido del Trabajo denuncia la injerencia de Estados Unidos allí”.


















