Tras 16 juegos Las Tunas era el más bateador con average colectivo de 325. / prensa-latina.cu
Tras 16 juegos Las Tunas era el más bateador con average colectivo de 325. / prensa-latina.cu

¿Jugar o no?

Interrogantes, estadísticas y novedades de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano


ES LA PREGUNTA que muchos se hacían antes del grito de play ball y aún en medio del torneo seguía retumbando. Producto de la crisis general por la cual atraviesa el país, algunos consideraron que lo mejor era no jugar pelota. Tiene sentido, pero -según mi opinión- el desarrollo de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano, más allá de la preparación de cara a torneos internacionales, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, evidencia la importancia de nuestro deporte nacional, declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

DE TODOS MODOS sigue sin respuesta la misma interrogante: ¿Será Élite cuando la mayoría de los mejores peloteros están en el exterior durante estos meses? ¿No sería mejor hacerla en invierno, cuando hay menos contratos, y la Serie Nacional en verano? Tampoco la asistencia de público ha marcado diferencias. Cito una muestra: el domingo 17 de mayo tan solo asistieron 1 109 aficionados al Estadio Latinoamericano para el primer partido del cotejo entre Industriales y Mayabeque. Entre semana ese número baja todavía más. Un ejemplo fue el miércoles siguiente, último día del propio duelo Leones-Huracanes: apenas 831 presentes. Resumo con otro aún peor de esa misma fecha: 325 personas fueron al Victoria de Girón a ver el cuarto compromiso entre Matanzas y Las Tunas. ¡Muy, pero muy pocas!

LAS ESTADÍSTICAS tampoco alientan. Después de cuatro subseries (16 juegos por equipo), con solo uno pendiente, Las Tunas era el más bateador tras registrar average colectivo de 325 en un torneo, con cuatro de los seis participantes por encima de 300 y el acumulado general en 303. El pitcheo sufre. Promedio de carreras limpias: 5.76. Dentro de este apartado el peor iba siendo Matanzas (7.67), último lugar en la clasificación al cierre de este escrito. En total se habían regalado 392 boletos, por un número inferior de ponches: 349. Clara muestra del descontrol predominante en la mayoría de los lanzadores, un mal que nos persigue desde hace años. Y hay que agregar también 64 pelotazos hasta la fecha.

MEDIANTE una nueva aplicación se está chequeando, para su evaluación posterior, el trabajo de los árbitros que intervienen en la Liga Élite. Después de las dos primeras subseries (ocho juegos por equipo), la efectividad general ascendía a un 98 por ciento, si bien solo hablamos del inicio del torneo. Asimismo, de cuatro replay uno favorecía a los directores técnicos y tres a los encargados de impartir justicia. A propósito, los llamados “hombres de negro ”también necesitan mantenerse activos, pues varios de ellos nos han representado en eventos internacionales y esta competición doméstica es, aunque parezca que no, su mejor preparación.

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