Una vez más se acercan los aires frescos de noviembre, mes en que La Habana envuelta entre ese atuendo gris invernal y poético arriba a su aniversario 506.
La capital cubana ha sido siempre una metrópoli de referencia, su encanto atrae artistas, caminantes… así como su arquitectura ecléctica. La mejor forma de descubrir la urbe es adentrarse en sus calles y ver transcurrir la vida al ritmo propio de los cubanos, tan diferente a gran parte del mundo. Descubrir paisajes urbanos llenos de contrastes sugerentes puede ser el premio de aquellos que se alejan de los circuitos más conocidos; los barrios de cada localidad, ya sean los más turísticos o aquellos que no aparecen en las guías, se abren para los viajeros dispuestos a develar la idiosincrasia de una nación.
Las estructuras habaneras con cinco siglos de historia están ahí, a la espera de todos, proponiendo un sano disfrute ante un paisaje no perfecto pero que aún conserva vitalidad y encanto. Su arquitectura interesante, así como las luces y sombras emanadas de su patrimonio construido, aparecen ante los ojos de quienes desean explorar la esencia de una ciudad que se resiste al paso inexorable del tiempo y las huellas que este deposita.


























Un comentario
Enhorabuena!. Magnífica reseña que honra a nuestra querida Habsna