El Apóstol crece ante nosotros cuando nos reencontramos con su valioso legado. Su simiente de conducta es guía eterna de nuestra nación.
El Apóstol crece ante nosotros cuando nos reencontramos con su valioso legado. Este fluye en la prosa, el verso y las acciones que revelan su ideario poético, estilístico y revolucionario como un todo único.
Ofrece a Cuba valores que él supo abrazar en su Patria natal en plena relación con la humanidad. Símbolo de profundas raíces, devino el padrazo de la Edad de Oro, fiel a sus sentidos éticos y estéticos comprometidos con la justicia social. Al fundar el periódico Patria y el Partido Revolucionario Cubano lideró innumerables batallas que alertan las ideas, el pensamiento y las reflexiones sobre lo que ocurre en el mundo.
Su simiente de conducta es guía eterna de nuestra nación. Este homenaje gráfico nutre la perpetuidad de la memoria en el aniversario 132 de su caída en combate.


























