En este aniversario de Bohemia es importante recordar a quienes hicieron posible la revista: hombres y mujeres que, con sus cámaras y libretas, construyeron día a día la memoria visual y escrita de Cuba. Uno de ellos fue Tony Martin.
Fotoperiodista durante casi cincuenta años, Tony vivió una historia que parece inventada: comenzó a colaborar con Bohemia en 1947, cubrió desalojos campesinos en los años 50, se coló junto a Franco en Madrid, fue golpeado por un jefe de policía batistiano, buscó a Fidel cuando todos lo daban por muerto y, tras el triunfo de la Revolución, retrató al Che Guevara en La Cabaña.
El artículo que hoy rescatamos recorre su vida profesional, que también es un recorrido por la historia de Cuba. Tony estuvo siempre allí, cámara en mano, en los momentos decisivos. Por eso, en este aniversario, la sección “Bohemia Vieja” recupera el texto que Elsa Claro le dedicó el 20 de mayo de 1988: “La sazón de mi vida”. Tony Martin no fue un personaje secundario. Fue parte de esta casa y su mirada, como la de tantos otros que pasaron por estas páginas, merece ser recordada.





















