Rincón Martiano, abril de 1952. Entierro simbólico de la Constitución, tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista. / Archivo de BOHEMIA
Rincón Martiano, abril de 1952. Entierro simbólico de la Constitución, tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista. / Archivo de BOHEMIA

Ventana al pasado

Mediante la fotografía resulta posible conocer, ver, buena parte de la historia y de la cultura cubanas

Fotos. / Archivo de BOHEMIA


Erick Alonso durante la defensa de su tesis de licenciatura en el Colegio Universitario San Gerónimo, de La Habana. El fondo gráfico de BOHEMIA es vasto y no se ha encontrado ningún documento que especifique cuántas imágenes contiene, asegura. / Cortesía del entrevistado

No hace mucho me preguntaron –y ha ocurrido en varias ocasiones– cómo obtener imágenes guardadas en el archivo fotográfico de BOHEMIA.

Esa solicitud reiterada se debe a que el fondo tiene “valor histórico, social, político, cultural, científico, educativo”, me explica Erick Sandy Alonso Infante, licenciado en Preservación y Gestión del Patrimonio Cultural y especialista del Centro de Documentación de la revista.

Su contenido es tan amplio, enriquecido a lo largo de décadas a partir del nacimiento de la publicación a inicios del siglo XX, que si bien están registradas sus temáticas generales, aún encierra riquezas por descubrir, o sea, hasta el momento se desconocen el número y los datos de todas las instantáneas conservadas. Debido a ello, Erick ha creado una metodología basada en el análisis de la colección Cuba-República (1952-1959), extraída de dicho fondo.

Cuéntame por qué escogiste el tema, le pido.

“Cuando empecé a trabajar en el Centro de Documentación y mientras recibía en el Colegio Universitario San Gerónimo las distintas asignaturas, entre ellas Protocolo, se me despertó el interés por la fotografía y por ese período histórico, dada la connotación que tuvo. Desde entonces he venido consolidando su estudio”.

La citada metodología puede aplicarse al escrutinio de todo lo existente en el archivo, no solo a la etapa hasta ahora examinada, y engloba cómo se identifican, clasifican, ordenan, describen, conservan y valoran las imágenes (en lenguaje técnico se les llama unidades documentales).

¿Estamos hablando de una cantidad que asciende a decenas de miles?, vuelvo a interrogar.

“Muchísimo más. Hay secciones dedicadas a personalidades, a materias de la A hasta la Z y a diversos países”.

Sobre algunos de los tópicos significativos puntualiza: “La colección de Fidel Castro Ruz es bastante voluminosa, ocupa múltiples estanterías. Igualmente valiosos son los conjuntos que muestran el enfrentamiento a la tiranía batistiana, la Conferencia Tricontinental, la Campaña de Alfabetización, las ediciones del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y del premio Casa de las Américas; o los retratos de figuras relevantes como Celia Sánchez y Alicia Alonso”.

El departamento no solo presta servicios a los periodistas de BOHEMIA, sino que durante años ha venido proveyendo de fotocopias a personas externas, cubanos y extranjeros. “Contactan con nosotros viniendo acá, o a través del correo electrónico: documentacionbohemia@gmail.com”, aclara Erick. Las peticiones evidencian un rango amplio de intereses, por ejemplo: la arquitectura, las termoeléctricas, el deporte.

Emilio Roig de Leuchsenring, Nicolás Guillén y otros miembros de la asociación Amigos del Libro son recibidos en 1936, por el director de BOHEMIA, en la sede de la revista.

Los historiadores, comunicadores, editores, e investigadores de disímiles ramas del conocimiento, incluida la cultura, han sido los más motivados. Y resulta comprensible, pues la fotografía no solo testimonia el devenir sociopolítico, a la par “juega un papel fundamental en la difusión y promoción de monumentos, edificios históricos, obras de arte y otros elementos patrimoniales”, al ser utilizadas en publicaciones, exposiciones, sitios web, plantea el experto.

Una fábrica cubana de 1955.

Asimismo, las instantáneas constituyen herramientas muy útiles para salvaguardar el patrimonio inmaterial. “Este medio de información visual permite documentar las expresiones o manifestaciones identitarias de una comunidad y facilita el reconocimiento de la práctica y su estudio en futuras investigaciones etnográficas, antropológicas, sociológicas”.

Compartimos aquí una minúscula selección gráfica que refrenda lo señalado en las líneas anteriores: las fotos son ventanas a la historia, la cultura, la vida de un país.

Pescadores camagüeyanos, 1990.

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Un comentario

  1. Muy pocas personas calculan la valor de los archivos fotográficos de Bohemia. Ojalá los recursos necesarios permitan su correcta conservación.

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