Contactamos a un antiguo habitual de las páginas de BOHEMIA: Franger Reynaldo. Y contrastamos fuentes, con palabras de Juan Reinaldo Pérez Pardo
Sexta parte de ¿Hacia dónde vamos?
Franger Reynaldo es un gran conocedor de béisbol. Fue creador de un Proyecto que buscaba potenciar a los jóvenes talentos del país. En BOHEMIA le buscamos varias veces con el propósito de realizar una serie de trabajos vinculados al tema.
En el momento de esta entrevista se encontraba en los Estados Unidos. Antes, renunció a su trabajo por desacuerdos con directivos de la Federación Cubana de este deporte.
Franger había trabajado fuera del país y contó ahora con buenas ofertas de Panamá, República Dominicana y México, aunque por problemas familiares no pudo aceptarlas. Incluso, ya en suelo estadounidense, había recibido invitaciones desde Los Ángeles, Naples y Atlanta, las cuales rechazó igualmente.
–¿De qué trataba el Programa de Formación de Talentos?
–Tenía como objetivo agrupar a los talentos y que fueran atendidos por los mejores especialistas del país. Lamentablemente fue desatendido. A mi insistencia, se propuso únicamente llevarlo de Programa a Proyecto. El mismo perro con diferente collar. Lo convertí, lo presenté en un Power Point y ahí terminó la historia.
“Eran 40 los peloteros seleccionados inicialmente. Imaginemos que se hubieran ido 10 o 15 del país, que sabemos es normal en estos tiempos. Nos quedarían 25 o 30”, explicó a través de Messenger.
“Pero el trabajo en la base que camine solo. Mi gran error fue querer sugerir, aportar, recomendar para que mi béisbol no muriera y el resultado fue que me vi obligado a renunciar.
“Lamentablemente, les interesa más organizar los torneos locales y los compromisos internacionales”, dijo el autor de varios libros; entre ellos, Del béisbol casi todo, uno de los más vendidos en Cuba en 2017.
Con certeza, muchos podemos rememorar aquel Programa de Talentos. No han pasado ni cinco años de su confección. En las condiciones actuales de nuestro país, económicamente mal, sería una propuesta bastante factible.
Franger lo recuerda mejor:
–Elaboramos un Programa con objetivos en el proceder bien definido.
–Programamos el recorrido a lo largo de todo el país en coordinación con cada territorio.
–Definimos los indicadores a evaluar como parte de una exploración por áreas de juego.
–Las edades convocadas fueron de 18 a 24 años, de esa forma garantizar la calidad como espectáculo de nuestras series nacionales y resultados internacionales. Con la idea de extenderla en un futuro al resto de las categorías.
–Convocamos a Glorias Deportivas para que tomaran parte, pues en esas edades ya había cierta formación; nosotros seleccionamos entre ellos lo mejor y consideramos que lo que les faltaba era el oficio. Entonces, ¿quiénes mejor que las Glorias?
“Esos históricos iban a rotar por cada una de las áreas de juego con un expediente en mano y objetivos bien definidos.
“Quiénes trabajarían con los talentos de poder al bate, los de habilidades ofensivas, los del corrido de bases. Quiénes con la defensiva en cada posición. El pitcheo, pero especificando que lanzamiento iba a trabajar y a qué prospecto. Quién la mecánica, etcétera.
“La idea era concentrarlos, trabajar con ellos. Que se incorporaran luego a sus eventos y se les diera seguimiento allí. Y después que regresaran al concentrado nuevamente”.
Recordemos, Franger Reynaldo fue también director técnico de varios equipos de la región oriental, coronándose en series selectivas al frente de Serranos en 1986 y Orientales en 1993. Y fuera de Cuba dirigió el equipo Chiriquí, de Panamá, con el cual obtuvo tres títulos (1998, 1999 y 2000).
Casualmente, cuando el lunes 24 de marzo de 2025 se retomaron las conferencias de prensa, intercambio necesario entre la Comisión Nacional de Béisbol y los periodistas especializados, uno de los temas más importantes tratado en el Salón Adolfo Luque del Estadio Latinoamericano fue la cifra de atletas sub-23 presentes en la III Liga Élite.
En total fueron 42: cuatro receptores, ocho jugadores de cuadro, nueve jardineros y 21 lanzadores. Importante con vista al desarrollo de la cantera al más alto nivel que tenemos en nuestro país.

Una semana después, en otra de esas reuniones, Juan Reinaldo Pérez Pardo, presidente de la Federación Cubana de este deporte y comisionado nacional, mencionó el término API, que significa Atletas de Perspectivas Inmediatas.
BOHEMIA aprovechó para “lanzar” preguntas: ¿En qué punto se encuentra el Programa de Formación de Talentos? ¿Tiene relación con los API?
“El béisbol, como todos los deportes en Cuba, tiene establecido un recorrido de validación de matrícula”, dijo el directivo: “ahí se detectan a los Atletas de Perspectivas Inmediatas, que son aquellos que constituyen reservas de los equipos nacionales”.
Pérez Pardo aseguró además que todas las categorías se han concentrado al menos una vez al año, momento propicio también en la captación de los más aventajados.
“Todo esto no es más que la continuación. El Programa de Formación de Talentos no llegó a consolidarse en sus inicios y hoy lo estamos rescatando. El documento está elaborado y se debe presentar ante el Consejo Técnico a fin de que quede oficialmente como Proyecto.
“No está para nada aislado. Lo que ocurre es que aquel Programa original más bien fue concebido como un plan de actividades y no se llegó a concretar como Proyecto. Tenía cosas muy positivas, es cierto, pero otras se debían alinear. Lo trabajamos en ese entonces y no queremos perderlo ahora”, aseguró Juan Reinaldo Pérez Pardo.



















