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Relatos acusadores

Hechos reales y disímiles novelas de escritores estadounidenses han inspirado obras fílmicas que reflexionan sobre la cruenta presencia del Tío Sam en Asia y América Latina


A inicios de enero se celebró en Los Ángeles la 83ª entrega de los premios Globos de Oro. Durante la ceremonia el cineasta Mark Ruffalo reprendió a Donald Trump por su falta de moral y su arrogancia: “Estamos en medio de una guerra con Venezuela, que invadimos ilegalmente. Le está diciendo al mundo que el derecho internacional no le importa”.

Mark Ruffalo criticó la desvergüenza de Donald Trump./msn.com

Lamentablemente, abundan las intromisiones gringas –políticas y militares– en todo el orbe. Buena parte de estas han inspirado libros y filmes contra la perfidia de tales embestidas o los costos para la propia sociedad norteamericana. Un tema significativo en esos relatos es la contienda emprendida en Vietnam, debido a su duración, las bajas en el ejército imperialista, la crueldad y enajenación de los invasores.

Miloš Forman, quien nació en Checoslovaquia, pero en los años 70 se radicó en los Estados Unidos, dirigió Hair (Cabello, 1979), un hermoso musical, hoy icónico, contra el reclutamiento de los jóvenes para enviarlos a la agredida nación asiática.

Música, cultura hippie y oposición al reclutamiento militar para invadir el sudeste asiático./facts.net

También en 1979 Francis Ford Coppola estrenó Apocalypse Now (El apocalipsis ahora), donde emergen la violencia desenfrenada, la locura, la degradación de los ocupantes. Al respecto, su director y productor comentó: “Quería que la película fuera más que una representación convencional de la guerra. Quería que fuera una experiencia visceral, algo que dejara una marca duradera en la audiencia”. Sin duda lo consiguió, entre los espectadores y la crítica, pues obtuvo ese año dos premios Oscar (en fotografía y sonido) y la Palma de Oro en Cannes.

Ya en la década de los 80, algunas obras literarias con similar temática se transformaron en guiones cinematográficos. Es el caso, por ejemplo, de Full Metal Jacket (La chaqueta metálica, 1987), filme de Stanley Kubrick basado en la novela semiautobiográfica The Short-Timers (Un chaleco de acero), escrita por Gustav Hasford a partir de sus vivencias como reportero. El protagonista y sus compañeros marines son adiestrados como máquinas de matar que actúan sin el menor escrúpulo, racionalidad o ética en suelo vietnamita.

Born on the Fourth of July (Nacido el 4 de julio) llegó a los cines en 1989 y su sustrato es la novela-testimonio homónima, concebida por el infante de marina Ron Cowichan al regresar a casa inválido, desengañado y mentalmente afectado. Esta cinta constituye el segundo segmento de una trilogía realizada por Oliver Stone; la primera película, Platoon (Pelotón), se presentó al público en 1986 y, según la crítica cinematográfica, patentiza la brutalidad de una contienda en la cual, entre los militares norteamericanos, no existen héroes ni gloria.

Descarnada, perturbadora, Casualties of War (Corazones de hierro o Pecados de guerra, 1989) recreahechos reales, uno de tantos crímenes cometidos por el ejército yanqui: el secuestro, violación y asesinato de una muchacha vietnamita en 1966. La historia publicada por el periodista Daniel Lang, primero en forma de artículo en The New Yorker, después como libro, sirvió de materia prima al director Brian De Palma y al guionista David Rabe. En la versión fílmica los cuatro perpetradores de los delitos son condenados a largas penas por una corte marcial, pese a que sus superiores habían intentado ocultar el suceso. En la realidad los criminales solo cumplieron sentencias leves e incluso uno de ellos resultó absuelto.

El volumen dio pie a la película Corazones de hierro o Pecados de guerra, que cuenta cómo cuatro soldados yanquis secuestraron, violaron y asesinaron en 1966 a una joven vietnamita./pcbooks.ie
/roxycinemanewyork.com

Horror en Latinoamérica

Otro texto biográfico, The Execution of Charles Horman: An American Sacrifice (La ejecución de Charles Horman: un sacrificio americano), de Thomas Hauser, dio pie a la película Missing (Desaparecido, 1982), dirigida por el griego Costa-Gavras. Ambos narran la detención de un periodista norteamericano durante las represalias efectuadas en Chile por la dictadura militar de Pinochet, tras derrocar en 1973, con la ayuda del Tío Sam, al presidente Salvador Allende. Asimismo, detallan las gestiones de Edmund Horman para hallar a su hijo. Mientras en unión de su nuera recorre infructuosamente diversos lugares –incluso un estadio lleno de detenidos y salas donde se apilan los cadáveres–, ese hombre de negocios neoyorkino va descubriendo la implicación del gobierno estadounidense. El filme recibió la Palma de Oro en Cannes y un Oscar en la categoría de mejor guion adaptado.

A la dirección de Oliver Stone debemos también la cinta Salvador (1986). Un fotorreportero, quien luego de viajar a esa nación se gana la vida informando sobre los enfrentamientos entre el ejército y las guerrillas, toma conciencia del respaldo y la asesoría de las autoridades norteamericanas al régimen militar. A través de las peripecias de Richard Boyle son expuestos el desdén de los poderosos por los derechos humanos, los asesinatos de civiles a manos de las tropas regulares y los escuadrones de la muerte, incluidos los de cuatro religiosas católicas estadounidenses y el del arzobispo Óscar Arnulfo Romero.

El protagonista constata los crímenes de los escuadrones de la muerte y del ejército salvadoreño asesorado por los Estados Unidos. /jpc.de

Por su parte, el documental The Panama Deception (El engaño de Panamá, 1992) testimonia la invasión, destrucción y masacres ejecutadas en 1989 por las unidades gringas lanzadas contra el país centroamericano. Al enviarlas, el presidente George H. W. Bush declaró públicamente que su objetivo era arrestar al mandatario de facto Manuel Noriega, acusado de narcotráfico. El verdadero propósito, recalca la cinta dirigida por Barbara Trent, fue destruir las fuerzas armadas del pequeño vecino; así su gobierno no sería capaz de oponerse a la revocación de los Tratados Torrijos-Carter, mediante los cuales ese Estado asumiría en 1999 el control del estratégico canal que conecta el mar Caribe y el océano Atlántico con el Pacífico. El año de su estreno, el filme alcanzó el premio de la Academia hollywoodense al mejor documental.

¿Qué invadimos ahora? (2015), de Michael Moore (cineasta, periodista, activista político), propone aprender de otras naciones en lugar de atacarlas. Pero el actual César de la Casa Blanca tiene otros planes para el mundo y amenaza con destruir a los que se opongan a sus designios. ¿Cuántos conflictos podrán servir de inspiración a nuevos relatos literarios o fílmicos? Desafortunadamente no serán pocos.

Una alusión irónica a los conflictos desatados en buena parte del orbe por los inquilinos de la Casa Blanca. /youtube.com

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