La Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus insiste en efectuar su principal coloquio de carácter historiográfico y continuar la labor de los clubes municipales
Conversamos en una de las salas del edificio que otrora acogió, en la ciudad del Yayabo, a una asociación artístico-literaria (El Progreso), pero a partir de 1963 abrió sus puertas a todos los lectores. “La Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena ha sido la sede de este evento desde las primeras ediciones”, afirma Laura Lázara Tardío Durán, mientras con un gesto intenta abarcar el inmueble.

Bien informada está mi interlocutora, pues durante 36 años trabajó en dicha institución como especialista. Asimismo, en 1991 se afilió a la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus. Después se incorporó a su junta directiva y al comité organizador del coloquio Voces de la República, que a lo largo de 28 ediciones ha analizado un período del devenir nacional, el comprendido entre 1902 y 1958.
-¿Por qué en situación tan compleja mantuvieron la convocatoria al encuentro de 2026?
–No podíamos dejarlo en el silencio. Vivimos momentos difíciles, pero a los participantes nos une el amor a la literatura, la historia, al estudio de obras y personalidades; el interés por aprender, interactuar, diseminar lo que conocemos. Si arriesgado ha sido nuestro presidente, Juan Eduardo Bernal Echemendía, Juanelo, más lo han sido quienes vinieron de otras ciudades, pese a la escasez de transporte y demás dificultades. Además, tuvimos, como siempre, el apoyo decisivo de la Dirección Provincial de Cultura.
-Observé que en parte de las sesiones el salón se llenó de estudiantes.
-La Sociedad Cultural José Martí ha establecido relaciones institucionales con la educación media y superior. La asistencia de los alumnos representa para ellos la oportunidad de acrecentar sus conocimientos, descubrir figuras y hechos que a menudo no se incluyen en el programa escolar, escuchar un diálogo fluido sobre diferentes temas.
-¿Cuáles asuntos se expusieron esta vez?
-Estuvo dedicado al centenario del Comandante en Jefe (por eso el primer panel lo titulamos La gestación del líder Fidel Castro Ruz en la República), al de la Academia Cubana de la Lengua y al de haberse convertido Cabaiguán en municipio. Entre las ponencias vinculadas con esa localidad espirituana se hallan las referidas a la impronta del machadato, la huella estadounidense en Minas de Jarahueca, la enseñanza primaria, el combatiente antibatistiano Faustino Pérez, las tradiciones campesinas.
“Otros académicos e investigadores abordaron procesos histórico-culturales de la provincia durante aquella etapa, por ejemplo, la actividad revolucionaria de las mujeres en los años 50, el movimiento estudiantil, la marginalidad femenina. También fueron tratadas cuestiones de carácter más amplio, como la labor de algunas publicaciones impresas, personalidades destacadas en diversos campos (Serafín Sánchez, Antonio Maceo, Enrique José Varona, Rafael García Bárcena, Máximo Castro Turbiano, Lydia Cabrera), el humor en la radio, expresiones religiosas, el ciclón de 1926.

“En la sesión final, reconocidos profesores de la universidad desarrollaron el panel denominado Enfoques historiográficos de José Martí en la República. El acercamiento a la vida y la obra de nuestro Héroe Nacional jamás ha faltado en este coloquio, e integrará el programa de la siguiente edición, o sea, la de 2027. Ya elaboramos la convocatoria”.
-¿Acaso ustedes no descansan?
-Por el trabajo que hacen los clubes y la junta, la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus tiene un reconocimiento social. Preparamos opciones dirigidas a los niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad.
“Hacíamos La noche de la fuente, en el Museo de Arte Colonial. El Café Bonaparte continúa el último jueves de cada mes, en la casa de la Sociedad; invitamos a un escritor, hablamos sobre sus creaciones, se realizan lecturas, el público disfruta la música. Es un espacio maravilloso.
Igualmente, en nuestra sede inauguramos exposiciones e ideamos otras propuestas: Vuela la fantasía, para los pequeños; José Martí, la ecología y las artes, un evento que tiene lugar a inicios de año, ahí se exhiben miniaturas concebidas por artistas de varias regiones de Cuba.
“Los clubes martianos organizan sus actividades. El de la Biblioteca Provincial es uno de los más dinámicos, con acciones dentro y fuera de la institución. Sus especialistas han llegado a las comunidades rurales del Plan Turquino, a las escuelas, a las prisiones.
“¿Qué buscamos? Enseñar a amar, interpretar, dialogar. Utilizamos mucho la obra de un narrador espirituano: Julio Llanes. Mostramos la amistad entre Serafín Sánchez Valdivia y José Martí. Vemos, sentimos, el legado martiano desde los valores. El Maestro no es solo cubano, pensó en nuestra América y si viviera en estos tiempos nos diría nuevamente que debemos defenderla”.




























