
Cuando iba llegando al Coliseo de la Ciudad Deportiva, a pocos metros de la Fuente Luminosa, ya notaba el ambiente de fiesta. Y flotando una pregunta… ¿Cómo les iría a nuestros baloncestistas en esos dos espinosos partidos de la eliminatoria mundialista?
El público iba dirigiéndose con alegría hacia la instalación. Una fila para comprar las entradas (los que no lo hicieron días antes). Buena organización afuera y adentro. Luces, aire acondicionado, escenario bello. Una casi desacostumbrada información impresa para la prensa con las alineaciones. Banderas listas para ser mostradas en los momentos más duros de esas porfías ante México y Puerto Rico, por segunda vez, en las que tampoco pudimos ganar.
“Los cubanos juegan bien la primera mitad, pero después…”, nos comentó antes del inicio el colega Harold Iglesias, del sitio digital cubasi. Si alguien más lo escuchó quizás pensó después: Tiene la boca salaaaaá. Pero no es así. Tuvo en cuenta antecedentes Y tras el inicio se puso a dar instrucciones: “Concentración… Activos en defensa… No pueden dar segundas oportunidades… Hace falta lograr un por ciento decente en los tiros libres…”.
Las dos nuevas derrotas dejaron a Cuba fuera no solo de las siete plazas de América para la Copa Mundial de 2023 en Indonesia, Filipinas y Japón, sino también de los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile 2023.
Se debe escribir, en aras de la justicia, que México llegó con resultados importantes y un trabajo de equipo muy bien armado, de lo cual adolecía nuestro elenco, en el cual sí hay crecimientos individuales, pero queda pendiente lograr engranaje colectivo.
Nuestra selección alineó a contratados en otras ligas, como Jasiel Rivero (Valencia Basket, de España, ¡sin margen a dudas, el principal jugador del equipo!); Yoanki Mensía (Gimnasia y Esgrima, de Argentina) y Karel Guzmán (U Banca Transilvania Cluj Napoca, de Rumania). Otros fueron Pedro Bombino (Unión de Santa Fe, Argentina), Yorman Polas (Alemania), Sigfredo Casero (España) y Raúl de la Cruz (Italia). No obstante, hay que pulir mucho el engranaje.
Unas críticas
Vamos a redondear un apunte sobre el equipo que nos superó. Habían vencido antes 97-88 en su casa, en Chihuahua, a Estados Unidos (primera potencia de este deporte), algo significativo a pesar de que los norteños presentaron una escuadra en su mayoría formada por jugadores de la Liga de Desarrollo. No les alcanzó la ayuda con 21 puntos de Isaiah Thomas, 31 años de edad, dos veces Todos Estrellas en la liga estadounidense NBA (National Basketball Association), quien busca reencontrarse tras una operación de cadera.
Ahora en el Coliseo la primera canasta fue de Cuba, lo cual algunos quisieron interpretar como una posible señal de éxito. El primer cuarto terminó con empate a 16. En el segundo, faltando menos de un minuto, también había empate ahora a 37. Entonces se nos apareció Rafael Amigo (que no hizo justicia a su apellido), y empinado desde sus 2.08 metros de estatura, nos llevó al descanso abajo por 37-39. Unos datos: Amigo no es el más alto en su plantel, pues lo supera Kelvin Jones (2.10). Por los cubanos Bombino (2.06), y después Rivero y Yoel Cubilla (ambos 2.04).
Entonces, terminada la mitad, se cumplió la profecía o el pronóstico: en el tercero, atrapados por nuestros errores, descoordinaciones, falta de trabajo de equipo, nos sacaron 11 puntos que se antojaban muy difíciles de remontar (54-67). En el cuarto, en el que a México lo que le interesaba era mantener la batuta, Cuba lo dominó 18-15, redondeándose así el 72-82 final.
El nuevo director técnico cubano Eduardo Moya comentó: “Hoy nos volvió a fallar la organización del juego y la concentración en los momentos claves, con demasiadas canastas fáciles falladas y muchos problemas en las rotaciones defensivas y, a pesar de los diez puntos de diferencia, los mexicanos mantuvieron siempre el control del partido en la segunda parte”.
Y fue crítico en lo de la presión de jugar ante su público: “Hoy jugaron para la familia, para los amigos, sin embargo no lo hicieron para ellos que es lo que deben comprender”.

¡Hacerlo mejor!
Nos gustaron mucho unas declaraciones meses atrás de Moya, cuando asumió como Director Técnico, ocupando el puesto dejado por el muy reconocido José “Pepe” Ramírez, quien se jubiló.
“Pepe no tiene sustitución. Su experiencia y años de trabajo son muy difíciles de conseguir. Todos los que estamos hoy aquí: Andrés González Díaz, Raudel Balaguert Reyes, asistentes del equipo, y yo somos de la formación de la escuela de esos profesores, pero la tarea es asumir con la mayor responsabilidad y hacerlo con la calidad requerida para tratar de mantener lo que se hizo anteriormente y mejorarlo, que es lo más importante”, le expresó entonces al periódico Trabajadores.
Nos quedaba todavía una bala para tener remotísimas posibilidades de pasar a la siguiente ronda: ganarle a Puerto Rico. Pero esa bala no pudimos meterla en la canasta, a pesar incluso de que Ismael Romero – cubano nacionalizado-, muy importante dentro de esa escuadra, no vino por problemas con el pasaporte.
Les ganamos el primer cuarto (14-12) y también el segundo (22-19/marcador: 36-31). “Los cubanos juegan bien la primera mitad, pero después…”. Como pasó ante México el tercer cuarto resultó fatídico: desventaja de 11-21 (pizarra de 47-52).
Y antes y después… ¡balones que no querían permanecer en las manos de nuestros jugadores; pelotas encaprichadas en no entrar en los tiros libres (que casi no se pueden fallar); la falta de cumplir una estrategia de colectivo! Se dibujó así el mortal 62-65 final.
Una curiosidad: a los Estados Unidos sí se le pudo ganar el tercer tiempo: 24-13 (¡11 cartones arriba!).
Jasiel Rivero, el líder, volvió a anotar 13. Sin embargo, ¡falló seis de sus ocho tiros libres! Sí, otro gallo pudo haber cantado en el Coliseo.
Moya, con lógica cara de tristeza, dijo más: “Nos vamos con la insatisfacción de no ganar un solo juego en esta ventana y fallarle a nuestro público, que nos apoyó siempre, pero rescatamos las actuaciones de jugadores como el joven Marcos Chacón y Sigfredo Casero, de reciente incorporación y que nos aportó mucho”.
También elogió el desempeño de Rivero: “Allá juega con menos presión. Aquí tuvo a tres o cuatro jugadores encima”.
A Cuba, más allá de su eliminación, de la asignatura que quedó pendiente, le faltan dos juegos. Uno como visitante el primero de julio ante México. Otro en nuestro Coliseo, el 4 de ese mes, contra los Estados Unidos. Quizás lo más sensato, así de paso les quitamos presión, no sea pensar en victorias. ¡Pero sí ya en hacerlo mejor!
Nuestros cuatro partidos

[quote]28/11/21. Estados Unidos 95-Cuba 90 (27-37, 33-16, 13-24, 22-13). 29/11/21. Puerto Rico 69-Cuba 60 (16-27, 21-16, 16-7, 16-10). 24/02/22. Cuba 72-México 82 (16-16, 21-23, 17-28, 18-15). 27/02/22. Cuba 62-Puerto Rico 65 (14-12, 22-19, 11-21, 15-13).[/quote]


























