
En medio de una guerra cultural sin precedentes en la historia de la Revolución Cubana, resulta meritorio desde el punto de vista político e ideológico que los diputados analizaran dos normas jurídicas de especial relevancia para salvaguardar los valores de la identidad y cultura nacionales.
Tras exhaustivos y largos procesos de trabajo, se aprobó el proyecto de Ley de Sistema de Protección de la Creación Literaria y Artística, en análisis conjunto de las comisiones de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; y la de Asuntos Jurídicos y Constitucionales.
Esta disposición satisface un reclamo exigido durante años por nuestros artistas, en tanto se alinea de manera coherente a la tendencia internacional en este ámbito.
El ministro de Cultura Alpidio Alonso Grau destacó que uno de los aspectos más apreciables de esta ley es el nivel de especialización que exhibe y al propio tiempo, señaló la validez de ampliar el alcance de la coautoría en materia de realización audiovisual, solo en aquellos casos que lo merezcan, como una forma de reconocerles a las personas sus derechos derivados de la creación.
Asimismo, dichas comisiones examinaron y aprobaron el proyecto de Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y al Patrimonio Natural, la cual actualiza la norma jurídica vigente en torno al tema y se ajusta a los indicadores pautados por organismos internacionales como la Organización de Naciones para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Entre sus principales novedades está el rango de ley que se le confiere a los asuntos concernientes al patrimonio, como elemento indispensable para la cultura y el desarrollo, por ser bienes valiosos en la sociedad. Igualmente, promueve el acceso a la diversidad cultural y su disfrute, mientras deviene motivo de inspiración para la creatividad y la innovación de productos culturales y artísticos.
La participación ciudadana es primordial para que esta norma surta los resultados esperados salió a relucir en los debates, en los cuales además, se convino que en un plazo de 90 días, a partir de su aprobación, el Ministerio de Cultura deberá presentar las normas complementarias que validarán su cumplimiento.
Este proyecto, como el relacionado con la creación literaria y artística, responde a artículos refrendados en nuestra actual Ley Fundamental y expresa la voluntad de la dirección política del Estado y gobierno cubanos de llevar a la práctica legislativa el ejercicio de los derechos constitucionales.


























